Hoy se cumplen cinco años desde el día que se movilizó la totalidad de la región por un motivo en común, el alza en el precio del gas.
Un día como hoy -pese a que los ánimos se comenzaron a crispar desde el 5 de enero de 2011- la Asamblea Ciudadana de Magallanes convocó a un paro indefinido desde la medianoche.
Este movimiento ciudadano tuvo sus principales brotes dos años antes, en 2009, cuando la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) avizoraba que se vendría un alza considerable en el precio de este combustible -imprescindible claro está- en la región más austral de Chile. Pero esto no quedaría sólo en dichos, ya que el 2010, durante el gobierno de Sebastián Piñera, la misma CPC volvería a golpear la mesa para alertar sobre un alza inminente.
No tardó mucho tiempo en llegar la noticia que se rumoreaba como una suerte de secreto a voces. El 29 de diciembre, del mismo año, el directorio de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), evidenciaba y dejaba de manifiesto el aumento de un 16,8% en el precio del gas natural para Magallanes. Tal y como todos saben, esta medida tenía por objeto disminuir la diferencia entre el precio del gas subsidiado que cobrara la empresa estatal a Gasco Magallanes y los valores reales del mercado internacional.
Para nadie era ajeno también que, en ese tiempo, la empresa petrolera vivía uno de los peores momentos de su historia. Hace poco tiempo, Ramiro Parra, el actual gerente de ENAP Magallanes, afirmó en una entrevista con Diario El Pingüino, que se esperaba que nunca más se volviese a tener un período tan malo como en aquel 2011.
Pero Magallanes tenía una respuesta al incremento, que se hizo sentir en lo más profundo del Gobierno; su gabinete.
La decisión de aumentar las tarifas, fue tomada en conjunto por la empresa en cuestión, junto a -en ese entonces ministros- Laurence Golborne, en Minería, y Ricardo Rainieri, en Energía, quien tendría un rol fundamental en esta movilización, debido a sus erróneos dichos, por decir lo menos, al momento de afirmar que “el subsidio a Magallanes es una fiesta que debe terminar”, frase desafortunada que a la postre le costó la salida del gabinete.
Este actuar por parte del Gobierno decantó en una paralización indefinida por parte de la Asamblea Ciudadana de Magallanes (ACM), a partir de la medianoche del día 11, cuando también se produjo el lamentable deceso de Claudia Castillo, de 19 años, y Melissa Silva, de 23, quienes fueron atropelladas por una camioneta durante las protestas en la capital regional.
El movimiento afectó directamente al turismo, paralizando los principales pasos fronterizos de la región, donde más de dos mil vehículos que intentaban pasar de la Provincia de Tierra del Fuego a Santa Cruz quedaron aislados, sumados a una gran cantidad de turistas que quedaron atrapados por grupos de magallánicos que cortaron los caminos hacia Puerto Natales y El Calafate. A esto se le sumaron las barricadas que se situaron en dirección al aeropuerto, por lo que los vuelos de las aerolíneas LAN y Sky Airlines debieron suspenderse.
Los neumáticos quemados en las calles, y el posterior rompimiento del pavimento que hasta el día de hoy deja huellas de la historia que se escribió en aquellos días.
Esta situación sólo pudo ser contenida el 18 del mismo mes y hoy se recuerda como un hito en la historia de Magallanes.
Actualidad
El presente de ENAP Magallanes hoy es rotundamente distinto, “hemos cumplido nuestros compromisos, asegurando el 100% del suministro de gas para los magallánicos y logrando nuestra meta de exploración para este año. Nuestro desafío ahora es asegurar la sustentabilidad de la operación de ENAP en Magallanes en el largo plazo. Esto significa tener una ENAP eficiente y responsable, rentabilizar el gas excedente con nuevos mercados y explorar con fuerza el potencial de gas no convencional”, manifiesta Ramiro Parra, actual gerente de la petrolera en Magallanes.
Ante lo ocurrido el 2011, y teniendo en cuenta el positivo futuro del gas en la región, Parra concuerda con lo terrible de la situación ocurrida, pero este mismo futuro hace que “debiese recordarse como una anécdota, no buena, básicamente bien negativa y por lo mismo darle la tranquilidad a la ciudadanía que gas tenemos asegurado para los próximos diez años y estamos trabajando para que podamos cumplir desde el punto de vista productivo y de suministro a Magallanes y excedentes a otras empresas o venta para Methanex, etc.”. El alto ejecutivo agregó que “cumplimos 70 años en la región y esperamos cumplir 70 más. Para eso tenemos un ambicioso Plan Estratégico, con inversiones históricas para Magallanes, que busca cumplir con el rol que el Gobierno nos ha entregado en la agenda de energía y en el desarrollo energético de la región. Hoy estamos en condiciones de asegurar el suministro para los habitantes de esta región durante los próximos 20 años”.
Frente al futuro de la materia prima, Parra sostiene que “nuestros desafíos más relevantes para 2016 y 2017 son realizar avances exploratorios en el área continental y asegurar el suministro con gas propio para los habitantes de Magallanes, en 2017”.