Desde
hace un mes la enfermera universitaria María Luisa Cárcamo asumió la
Subdirección de Enfermería del Hospital Clínico Magallanes, cargo que
antiguamente ocupaba el también enfermero Jonathan Polanco y que ahora
cumple funciones en el Servicio de Salud Magallanes.
Polanco
fue una de las apuestas del director titular del Hospital Clínico,
Ricardo Contreras. Inició su gestión de la mejor forma, pero a medida
que pasaba el tiempo los gremios no compaginaban con el profesional.
La
Subdirección de Enfermería es uno de los cargos de mayor envergadura
dentro del establecimiento de salud y es el bastión que hace que
“prácticamente” todo funcione.
“Icha”, como es conocida entre sus pares, por 10 años estuvo como
supervisora de la Unidad de Emergencia Hospitalaria, aunque ya había
asumido esta gestión, pero en calidad de subrogante, ahora tiene el
desafío de unir lazos con todos los gremios que hacen vida en el
Hospital Clínico.
– ¿Cómo asume este nuevo desafío?
“Con
un gran sentido de responsabilidad, compromiso y con toda la
disposición de contribuir a la mejora de los procesos que impacten en
los usuarios internos y externos”.
– ¿Cuáles serán los ejes de su gestión?
Es un trabajo que debemos desarrollar como equipo de supervisores. Sin embargo, estará centrado en dos pilares fundamentales: los pacientes y el equipo de salud.
Debemos
contribuir a mantener los estándares de acreditación, puesto que es una
función esencial dentro del ámbito de la enfermería que nos permite
mejorar las perspectivas de salud de la ciudadanía y garantizar la
seguridad de los procesos, reforzando las capacidades de nuestros
equipos.
También
aspiramos a certificarnos como un centro de salud comprometido con la
excelencia en los cuidados, a través del desarrollo de guías clínicas
validadas internacionalmente.
Y,
por sobre todo, queremos ser reconocidos por entregar atención de
enfermería humanizada y contribuir a mejorar la satisfacción de las
personas que se atienden en el Hospital Clínico de Magallanes”.
– En los últimos meses el cargo había estado acéfalo, ya que funcionarios argumentaban mala gestión, ¿cómo lidiaría con aquello?
“En
mi opinión no hubo mala gestión, y debemos entender que existen
distintos tipos de liderazgo y de adaptación a los equipos de trabajo.
Menos
aun comparto el concepto de “acéfalo”, puesto que si bien en la
actualidad existen subrogantes en algunos cargos, en la institución
todas las unidades tienen establecidas a través de resoluciones sus
líneas de subrogancia y son ellos quienes continúan desarrollando y
asegurando todos los procesos asistenciales del hospital”.
– ¿Cómo se recupera la confianza en la Subdirección de Enfermería?
“El
punto de partida ha sido asumir la responsabilidad del equipo de
enfermería en el que existe una relación laboral deteriorada y
desgastada por distintos factores: la sobrecarga a la que han estado
expuestos los equipos de trabajo por pandemia, incertidumbre e
inestabilidad laboral, cambios de subdirectores y fallas en la comunicación interna.
Si
bien la confianza se debilita con facilidad, siempre se puede reforzar y
trabajar en su recuperación. Hoy es determinante crear lazos que nos
ayuden a revertir la situación, contamos con las ganas y motivación de
restablecer las comunicaciones y de trabajar a la par, de manera que
podamos vincularnos como equipo de salud, de establecer relaciones
laborales saludables, de trabajar en conjunto con los funcionarios,
entidades gremiales y la comunidad a quien están dirigidos nuestros principales esfuerzos”.