El
jueves, HIF Chile y Enel Green Power Chile (EGP Chile) anunciaron que
decidieron retirar del Sistema de Evaluación Ambiental el estudio del
proyecto eólico Faro del Sur.
Las
compañías consideraron que las observaciones de algunos organismos
públicos en el proceso de evaluación de este parque eólico sobrepasan el
estándar habitual, dado que se entregaron todos los antecedentes
exigidos por la normativa. A la luz de esas exigencias
excepcionales es necesario entender qué requerimientos se pueden
incorporar y cuáles definitivamente hacen inviables proyectos de este
tipo en la región.
Se
trata de una iniciativa que, con la inversión de US$500 millones,
propone instalar 65 aerogeneradores en Magallanes, con una capacidad de
325 MW, a modo que su futura planta de “eCombustibles” funcione con
energía limpia.
Faro
del Sur ingresó a inicios de agosto para su evaluación ambiental y se
le catalogaba como “un paso decisivo para el futuro de los eCombustibles
a base de hidrógeno verde”, según dijo la propia alianza en su momento.
Lo
anterior, ha producido diversas reacciones tanto de autoridades como de
exautoridades, quienes algunos han expresado que lo ocurrido marcaría
un precedente en lo que respecta a que lleguen inversionistas al país y a la zona.
A continuación las reacciones en Magallanes.
Rodrigo Delmastro, gerente HIF.
“Estamos convencidos
de la calidad técnica y jurídica de nuestro proyecto, siendo uno de los
documentos más robustos que ha presentado la industria al Servicio de
Evaluación Ambiental en los últimos años. Como empresa, requerimos de
mayores certezas. En las observaciones presentadas por la autoridad
competente, se nos están pidiendo exigencias por sobre la norma
establecida que hacen imposible subsanarlos en los tiempos que exige la autoridad”.
Daniela Droguett, seremi de Medio Ambiente
“Es parte del proceso que tienen normalmente las
distintas empresas que se desarrollan en la región, de alguna forma
estos son procesos que ocurren, los proyectos se presentan al Servicio
de Evaluación de Impacto Ambiental, los distintos servicios se
pronuncian, haciendo las observaciones que merecen y de alguna u otra
forma y cuando los proyectos tienen una cantidad considerable de
observaciones el titular, las retira para subsanarlas o el SEA pide que la retire y se cierra el proceso y se inicia otro. Llamo a la calma y a no generar una gran bola de nieve porque es un proceso normal dentro de la industria en la región”.
Javiera Morales, diputada
“La
industria traerá importante inversión, y esperamos además que en la
región como en el país contribuya a descarbonizar nuestra matriz
energética. Pero todo ello debe hacerse respetando el medioambiente. Tenemos
que darles certezas a los magallánicos, al país y a las empresas de que
las iniciativas se harán bien y hoy no contamos con los instrumentos de
planificación territorial que entreguen esas certezas. Estamos al
debe”.
Claudio Flores, exgobernador
“La decisión de la Empresa
HIF es desde toda perspectiva lógica, y tiene varias dimensiones. La
primera dimensión es que esta industria es nueva a nivel mundial, y que
tanto los Estados como los privados tienen mucho que aprender, pero eso
es un problema para el Estado Chileno, el que no tiene ningún estudio de
línea base para poder decirle a los privados cuales son los límites y
hasta donde se puede o no llegar con las inversiones, por lo tanto los
únicos que pierden son los (as) magallánicos (as),
porque estas empresas buscarán otros países que les entreguen las
condiciones mínimas y las certezas legales y tributarias para hacer sus
inversiones”.
Juan Marcos Henríquez, exseremi de Medioambiente
“Difícil opinar con objetividad sin leer en profundidad el expediente. Recordar
que el sistema de evaluación tiene como función prevenir los probables
impactos de proyectos o actividades en base a la información que entrega
por el titular de acuerdo con la normativa vigente. El desarrollo económico no está dentro de sus funciones. No se le puede pedir nada más al SEA y
en ese sentido deben entenderse las observaciones. En el expediente
fácilmente se aprecia que el titular presenta omisiones e imprecisiones
graves que pueden o no subsanarse con aclaraciones. Creo que aquí hay
más responsabilidad de la empresa en esta etapa. Si
hay exceso de celo en los evaluadores debe verse con un análisis
crítico del contenido de la totalidad del informe. Que la empresa haya
retirado el proyecto es una señal de reconocimiento de su error”.