El
analista político Guillermo Holzmann participó durante esta semana en
el Programa “Las Cosas por su Nombre”, donde fue entrevistado por el
periodista Juan Ignacio Ortiz, acerca del Plebiscito de Salida del 4 de
septiembre.
Holzmann
abordó en extenso lo que ha sido la campaña electoral y los resultados
de las encuestas. El influyente cientista político expresó que hoy es
muy difícil que los resultados sean diferentes a lo que indican todos
los estudios, los cuales dan por ganador a la opción Rechazo.
– Durante los últimos meses ninguna encuesta ha dado por ganador al Apruebo. ¿Tienen credibilidad las encuestas?
“Sí,
durante los últimos cinco años acá en Chile y en el mundo han pasado
por distintas etapas, probablemente las etapas más complejas han sido en
2018, 2021, 2022, a nivel mundial y global, donde las encuestas no
estaban achuntando prácticamente a nada, y es a raíz de eso donde surge
el tema de las fake news, el tema del manejo y manipulación de las redes
sociales, y ahí hubo todo un debate frente a eso y cómo se manejaba a
la audiencia. Acá hay un proceso que viene, y el caso más evidente es el
del Plebiscito de Entrada, en donde prácticamente ninguna encuesta
estableció que se iba a ganar por un 78% versus un 22%”.
– Pero todas daban que ganaba el Apruebo…
“Sí,
todas daban que ganaba el Apruebo, pero el Rechazo venía con una
expectativa de que podía pelear punto a punto al Apruebo, pero no se
esperaba esa diferencia y fue un baldazo de agua fría. Ahora,
en definitiva no queda otra que pensar que la propuesta constitucional
no satisface a la opinión pública en términos a la masa”.
– ¿En 19 días se pueden remontar los resultados de las encuestas?
“Es muy difícil remontarlo, en términos prácticos; en países como Chile considerando la cultura
política es difícil remontar, cuando tenemos esa consistencia en la
opinión pública, en las encuestas que están asociadas a diferentes
financistas. Es muy difícil poder pensar que se podría cambiar el
resultado el 4 de septiembre. Sin embargo, en política tú no puedes
decir nada en absoluto y lo que yo digo es que la cantidad de personas
que van a decidir el Plebiscito va a depender de la cantidad de personas
que vayan a votar, y esa cantidad de quienes vayan a votar,
independiente que antes hayan votado o que nunca hayan votado, ese es un
grupo que yo denomino desideologizado, no son indecisos, y ellos
quieren ver algunas cosas que sean reales, que les den alguna percepción
de confianza, de credibilidad, y esa persona no cree ni en el Gobierno,
ni en los partidos políticos de izquierda ni de derecha; lo consideran
un mal necesario y entonces el sector que logre dar mayor credibilidad a
estos desideologizado va a mover la aguja definitiva, y en ese sentido
el Rechazo lleva más ventaja porque la cantidad de grupos que hay del
Rechazo son diversos y no están unidos en una sola posición como el que
se le dio a Kast por ejemplo”.
– El Gobierno comenzó a bajar su aprobación a finales de marzo justo cuando el Apruebo comienza a bajar en las encuestas. ¿Van de la mano?
“Sí,
desafortunadamente van de la mano, y en ese sentido el Gobierno de
Boric nunca pudo desligarse de la Constitución. Tú miras el programa de
Boric y es un espejo del debate constitucional, eso en primer lugar. En
segundo lugar ahí hay un tema respecto de que la gestión política del
Gobierno de Boric del 11 de marzo a la fecha es como un stand by
esperando el Plebiscito. Es decir, su acción de gobierno ha sido
bastante mínima en términos de que no pueden gobernar si el Plebiscito
no le es favorable, entonces estamos avanzando con medidas parches e
incluso dilatando discusiones importantes para después del 4 de
septiembre, y finalmente el Gobierno ha logrado que la agenda política
gire en torno solamente al Plebiscito, y tenemos una serie de problemas
como la crisis alimentaria, el impacto de la guerra entre Ucrania y
Rusia y llevamos casi dos meses en que no estamos viendo casi ningún
otro problema; es decir, la gestión presidencial se ha ido atrasando en
4, 5 meses, esperando el resultado del Plebiscito, y uno se pregunta qué
va a pasar después del 4 de septiembre, de partida un cambio de gabinete”.