Al respecto, la seremi dijo que
“el sentido profundo es proponer un sistema de educación superior que aporte al
desarrollo social, cultural y económico del país, de sus regiones y personas.
Un sistema con un marco regulatorio y principios comunes para todos sus
componentes, en el que la calidad, la inclusión, la autonomía y diversidad de
proyectos, la libertad académica, la participación, la pertinencia y la
transparencia son sus ejes”.
Entre otras medidas, manifestó que se reconocen dos subsistemas entre
las instituciones de educación superior: universitario y técnico-profesional.
Cada uno con objetivos y criterios de calidad distintivos, con sistemas de
acceso específicos. Se fortalece la educación superior estatal con espacios de
coordinación con el Estado y entre las instituciones, con reglas generales de
gobernanza para las universidades estatales y flexibilizando normas de control
de Contraloría y otras leyes, para asegurar mayor eficiencia en su quehacer.