En las inmediaciones del conjunto residencial Archipiélago de Chiloé y
en las primeras estribaciones del Cerro Mirador, donde existe un irónico cartel
que señala uno de esos basurales como “monte verde”, pero que está cubierto de
basura, de desperdicios, de neumáticos usados, restos de electrodomésticos,
colchones rotos, entre otros objetos que personas irresponsables, aprovechando
la oscuridad de la larga tarde – noche austral van a depositarlos allí para
evitarse el trabajo de llegar hasta el vertedero municipal, en el sector de
Leñadura.
En todo caso, uno de los más “nuevos” focos de acopio de basura se
encuentra en calle Manuel Rodríguez, entre la calle José Ballesteros y la
avenida Jorge Alessandri, detrás, singularmente, del alambrado que forma parte
del cerco que rodea el complejo deportivo del Barrio Sur.
En ese tramo es posible observar que el viento y sujetos irresponsables han lanzado papeles,
cartones, trapos, envases vacíos y los infaltables neumáticos usados que ya
sólo sirven de recuerdo de la propaganda política en pasadas elecciones.
Esa basura se ha ido acumulando en el alambrado del cerco y se
extiende por un par de centenares de metros, pasada la población Manuel Bulnes,
sus pasajes y cercana al parque municipal María Behety, al costado de la calzada
que lleva en dirección al sur.
En las inmediaciones, se están ejecutando obras de construcción y
ampliación de las dependencias del complejo deportivo, pero esos escombros no forman parte del paisaje del complejo
deportivo y, más temprano que tarde deberán ser retirados del sector.
¿Y la basura del área de Manuel Rodríguez…