Bajo
un cielo abierto, ayer fueron sepultados los restos del teniente
coronel Óscar Saavedra Arévalo. Sus familiares esperaron casi dos años
para celebrar el rito; el militar perdió la vida tras la caída del avión
Hércules C-130 en el Mar de Drake, ocurrido en diciembre de 2019.
Nacido
en Taltal, Saavedra Arévalo sirvió durante más de 25 años en el
Ejército de Chile. Se desempeñó como ingeniero politécnico en el Centro
de Asuntos Antárticos de la institución y su última misión fue
supervisar los trabajos de energía renovable en el continente blanco.
El
militar descansará en el Cementerio Municipal de Punta Arenas. Durante
la ceremonia, la banda instrumental de la V División hizo sonar el
clarín y el Regimiento Pudeto realizó la descarga de reglamento. La
bandera chilena que cubría el féretro se dobló con delicadeza y el
general Jaime Estévez se la entregó a la viuda del difunto, quien viajó
desde Holanda junto a los hijos que le sobreviven.
El
camposanto contó con la presencia de familiares y cercanos. Concluido
el funeral, Paola Saavedra Arévalo –hermana del militar– manifestó
sentirse tranquila y agradecida del Ejército.
“Tuvimos el privilegio
de poder realizar esta ceremonia, porque después de la tragedia muchas
familias no van a poder hacer esto: dar sepultura a sus seres queridos.
Con cada persona que falleció en el accidente se rompió una familia”,
dijo.
El
comandante en jefe de la V División, general Estévez, señaló que “es un
momento difícil, pero nos llena de orgullo, porque los militares
estamos aquí para cumplir con nuestro deber”.