Como un “éxito” fue calificado el remate realizado ayer por la Dirección de Crédito Prendario (Dicrep), más conocida como la “Tía Rica”, institución que, de manera inédita, subastó una embarcación perteneciente al Instituto Antártico Chileno (Inach), por un total de 46 millones de pesos.
Desde la semana anterior que la subasta de esta lancha de embarque de prácticos venía generando altas expectativas, no sólo entre compradores puntarenenses, sino también de otras zonas del país, como Valparaíso y el norte de Chile.
Fue así que tras una peleada subasta, finalmente quien se adjudicó la cotizada fragata fue el empresario Farú Paredes, representante de la pesquera Álvarez y Álvarez, que tras realizar los trámites correspondientes con el Inach y realizar la inscripción correspondiente, podrá hacer uso de su nueva adquisición.
El nuevo dueño de la embarcación agradeció la oportunidad, señalando que el objetivo de la adquisición es incrementar la productividad y los servicios de su empresa. “La pesquera está proyectándose con servicios adicionales en la acuicultura, por lo que se quiere ampliar la flota y esta embarcación reunía las condiciones que nosotros queríamos para hacer crecer la empresa y tener algo más sólido. El objetivo es utilizarla para el transporte de personas y de combustible”, señaló Paredes.