Cada vez que se derriba, por los motivos que sean, uno de los carteles de la señalética de tránsito de la ciudad, el municipio de Punta Arenas sufre una pérdida del orden de los 125 mil pesos.
¿Por qué?
Porque cada uno de esos carteles tiene un costo de unos ciento veinticinco mil pesos, ya que el acero ha experimentado alzas significativas en su precio y hay que pintarle a cada cartel el nombre de la calle o de las calles que indica y la respectiva numeración.
Así lo informó el director subrogante de Tránsito de la Municipalidad de Punta Arenas, Jaime Sánchez Hernández, quien agregó que se estima que en nuestra ciudad están instalados unos diez mil de esos carteles.
“Entre ellos están los que indican “Ceda el paso” y “Pare”, que tienen un costo cercano a los cien mil pesos, al igual que los que indican restricciones para no estacionar, estacionamientos reservados, entre ellos los de personas con discapacidad, servicios públicos, paraderos de taxis, niños jugando y los que anuncian que más adelante existe otra señalización, como por ejemplo las zonas de escuela”, explicó Sánchez.
La municipalidad dispone, año tras año, de un abultado, pero necesario y muy necesario presupuesto, según numerosas personas, con el fin de favorecer el tránsito vehicular y peatonal; ayudar a los turistas que visitan la ciudad y, en general, para toda la comunidad por la utilidad que esa señalética presta a todos.
Semáforos
La instalación y funcionamiento de los semáforos no es barata, por el contrario.
Un semáforo nuevo -sólo uno- tiene un costo que bordea los cuatro millones de pesos, con todos sus elementos incluidos, con regulador de tiempo para las luces, lámparas y la natural cantidad de ampolletas para reemplazar a las que se averíen, se quemen o sean destruidas de un piedrazo y hasta de un botellazo, lanzados por sujetos irresponsables o vándalos de tomo y lomo.
Respecto de los semáforos dañados en un accidente de tránsito, por ejemplo, el costo de reparación puede alcanzar el millón y medio de pesos, dependiendo de los daños que haya sufrido luego de ser embestidos por vehículos motorizados o “agredidos” por sujetos vandálicos.
Pago de daños
Sánchez explicó que la mayoría de las personas que han dañado la señalética debido a un accidente de tránsito, si enfrentan a la Fiscalía por la gravedad del hecho, tienen que cancelar el destrozo causado para recuperar papeles y documentos si se estima pertinente.
En los juzgados de policía local rige la misma norma, pero se puede apelar del costo fijado y para ello, con la anuencia del magistrado correspondiente, llegar a firmar convenios de pago con el Departamento Jurídico del municipio, después de la negociación respectiva.
Pero la idea es que no haya daños a la señalética y, menos, a los semáforos porque con esa situación, perdemos todos, tanto conductores de vehículos motorizados y, obviamente, los siempre sufridos peatones.
Y, más aún, para el autor del desaguisado el costo por pagar es bastante alto si destruye uno, y lo es más si son dos o tres o cuatro y con semáforo incluido.
Es cosa de sacar cuentas…