“En el fondo lo que se está previniendo es una enfermedad que puede ser mortal”

El destino predilecto de los magallánicos en verano es Brasil, país conocido por sus carnavales y la amabilidad de su gente, pero se encuentra en una zona donde se concentra la fiebre amarilla, enfermedad que ya cobró la primera víctima chilena, Felipe Santander, de 35 años.

Según informó Diario El Pingüino, una gran cantidad de magallánicos que viajaban a Brasil no pudieron vacunarse contra la fiebre amarilla, ya que los vacunatorios internacionales de la Clínica Magallanes y Megasalud se habían quedado sin vacunas. Sólo tenían cinco dosis para las personas que viajaban a China, la zona selvática de Perú y Colombia, destinos que por obligación tienen que poseer la certificación de la vacuna.

Ayer, el vacunatorio internacional de la Clínica Magallanes recibió nuevamente la vacuna contra la fiebre amarilla, así lo informó el departamento de comunicaciones de esta institución.

“Desde el lunes 19 y hasta el viernes 23 de febrero, las personas que necesiten la vacuna contra la fiebre amarilla pueden acercarse al vacunatorio, ubicado en el tercer piso del centro médico de la clínica, en los siguientes horarios: 9 a 12 horas y 14.30 a 17 horas. Con posterioridad a las fechas señaladas, la vacunación sólo será de 9 a 12 horas”, precisaron.

Grupos antivacunas
Pese a la gravedad que reviste viajar a la zona de riesgo sin la correspondiente vacuna, existen personas que aun así se resisten a ser inoculados.

Al respecto, la encargada regional del Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI), Janet Vrsalovic, explicó que “para entender a estos grupos hay que verlos como personas que en el fondo quieren proteger a sus hijos, ellos tienen tanto susto como cualquier persona de perder a sus hijos.

Quizás olvidan un poco la historia que tenemos con respecto a la protección de las vacunas.

Las vacunas son sustancias preparadas en laboratorios que están bajos estándares de calidad y seguridad. No obstante, les da ese susto porque intentan protegerse”.

Vrsalovic explicó que no hay que creer todo lo que se puede ver en Internet y menos guiarse por los comentarios de terceras personas.

“Hay informaciones que no tienen evidencia científica y muchos padres leen y creen de forma inmediata, sin ver más allá.

Por ejemplo, las cadenas de Whatsapp son muy peligrosas, muchas madres comentan que cuando sus hijos se vacunaron les dio fiebre y sólo por eso la vacuna es mala, cuando el niño puede tener fiebre por uno o dos días, en el fondo lo que se está previniendo es una enfermedad que puede ser mortal”, advirtió.

Víctima chilena
Felipe Santander, de 35 años, se convirtió en el primer chileno en fallecer producto de la fiebre amarilla.

El joven junto a su novia llegaron a Brasil el 29 de diciembre para disfrutar de sus vacaciones. Según relató su hermana, cuando ellos llegaron a ese país no estaban informados acerca de esta enfermedad y que además Felipe se consideraba antivacunas.

Asimismo, el embajador de Chile en Brasil, Jaime Gazmuri, confirmó que este es el primer caso mortal, pero además informó que “hay otros dos compatriotas que estarían siendo trasladados a hospitales de Río por contagio de fiebre amarilla”.

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