Por
10 años la abogada Gustava Aguilar encabezó la Defensoría Penal Pública
de la Región de Magallanes, pero después de tanto tiempo, se dijo a sí
misma que era momento de dar un paso al costado y dejar que otras
personas tengan la oportunidad de adquirir la experiencia que le dejó el
cargo.
Ayer,
fue el último día como defensora regional de Gustava Aguilar, por lo
que se llevó a cabo una emotiva tarde de celebración en la Defensoría
Regional de Magallanes, realizando diversas actividades, tales como la
revelación de una placa que nombra como Juan Ignacio Lafontaine al
auditorio de la Defensoría Regional, luego plantó un árbol en el patio
del mismo recinto, recibió una réplica del pendón institucional con el
lema sin “Defensa no hay justicia” y por último fue despedida en una
alfombra roja, después que un trío de mariachi le cantaran unas
serenatas.
Todo
lo anterior, la ahora exautoridad regional, lo hizo en compañía de su
familia y colegas, quienes la acompañaron por 10 años.
“Son
sentimientos encontrados, existe satisfacción por haber cumplido una
etapa en la Defensoría, institución que me ha dado mucho, crecer como
profesional y persona. Por otro lado, está la tristeza porque ya no
estaré con este equipo con el cual trabajé por 20 años, estuve 10 años
como defensora local y 10 años como defensora regional. Este es un grupo
de personas de calidad humana extraordinaria y de gran compromiso”,
dijo a modo de despedida la profesional.
Respecto del futuro de Gustava Aguilar, informó que se dedicará el ejercicio libre de su profesión, la cual es de abogada.