“Es un hecho que va a quedar plasmado en la historia del país y de la Región de Magallanes”

Se crió y se formó en Punta Arenas, la capital regional de Magallanes al extremo sur de Chile.

Su
infancia fue como la de cualquier otra niña y sus estudios comenzaron
en la Escuela Bernardo O’Higgins, para después formarse en educación
media en el Liceo Politécnico. Siempre quiso estar ligada al Área de la
Salud y sus estudios superiores los cursó en Inacap.

Sus
padres no son magallánicos, pero llevan casi toda una vida en esta
región. Su papá es de Quilpué, Región de Valparaíso y su mamá es
puertomontina. Además, es nieta de la reconocida y destacada vecina Irma
Pallahuala, misma que se hizo famosa por ser la persona de mayor edad
en zambullirse en el Estrecho de Magallanes. Una persona que dejó una
huella imborrable para Punta Arenas.

Pero
muchos preguntarán de ¿quién se está hablando? Es Vanesa Santibáñez, la
Técnica en Enfermería Nivel Superior del Hospital Clínico de Magallanes
que el viernes 25 diciembre cuando el reloj marcaba poco más de las
13.30 horas, fue la primera persona vacunada con el Coronavirus en la
Región de Magallanes. Un momento histórico para una región marcada por
la pandemia.

Luego
le siguieron sus compañeros Marcelo Montaner, médico residente de la
UCI y su compañera Cristina González, TENS de la Unidad de Paciente
Crítico, ambos del Hospital Clínico de Magallanes, el centro de
referencia en salud de la región más apartada de Chile.

Un llamado inesperado

A
más de 72 horas de su inoculación, cuenta Vanesa -que pasó navidades
junto a sus compañeros y usuarios del Hospital Clínico- que nunca se
imaginó que iba a ser parte de ese proceso. El llamado lo recibió de la
jefa de UPC, enfermera Marcela Ureta, quien le preguntó si estaba
dispuesta a ser la primera inoculada en la región.

Accedí
porque tuve Covid y todo ese proceso fue muy duro para mí. Así que me
sentí esperanzada y me pidieron que estuviera allí presente. Después de
estos tres primeros días me siento muy bien, no tengo ningún síntoma.
Obviamente la molestia en el brazo donde recibí el pinchazo, pero no he
tenido ningún problema”, relata Vanesa.

Para la historia

Recuerda
la magallánica, que minutos antes de ser vacunada, los nervios se
apoderaban de ella, pero estaba confiada de todo el trabajo que se había
hecho. Esperanzada de que todo iba a salir bien y, por supuesto, de
representar de buena manera a todo su equipo.

“Nunca
esperé que ese momento iba a ser tan mediático. Y como dicen, es un
hecho que va a quedar plasmado en la historia del país y de la Región de
Magallanes”, agrega la TENS.

El principio del fin

Después
de su vacunación, Vanesa pasó varias horas sola antes de llegar a su
casa y celebrar con su familia la Navidad y el proceso inédito. Estaba
cansada, pensando en el proceso de vacunación y confiada de que todo iba
a salir bien.

“Siempre
pensando en que con esto pueda terminar la pandemia, eso era lo único
que se me pasaba por la cabeza. Jamás pensé que iba a tener grandes
reacciones en mi cuerpo. Además, tengo harta esperanza de que así va a
ser (salir de la pandemia). Que este sea el principio del fin de esta
emergencia sanitaria que ha dejado mucho vacío en varias familias.
Espero que pronto podamos volver a la normalidad”, precisa Santibáñez.

Reflexión

La
Técnica en Enfermería de Nivel Superior, que ha estado por más de 9
meses al frente de esta pandemia junto a sus compañeros, reconoce y
destaca la gran labor que han realizado sus compañeros y de la carga
laboral y emocional que han tenido durante estos meses.

“Espero
que la gente tome conciencia y se vacunen, así nos ayudan a bajar
nuestra carga laboral y nos cuidamos entre todos”, cierra diciendo la
primera inoculada contra el Coronavirus en la Región de Magallanes,
Vanesa Santibáñez.

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