La semana pasada, luego de la cuenta pública, la Presidenta Michelle Bachelet firmó el proyecto de ley especial para fortalecer a las universidades del Estado, una petición muchas veces reiterada por los rectores agrupados en el Consorcio de Universidades del Estado de Chile (Cuech), quienes solicitaban un trato acorde con su calidad de estatales. La propuesta, señaló la Mandataria, ayudará a agilizar la gestión de las estatales siempre dentro de las normas de derecho público, pero con menos burocracia.
Durante la ceremonia, Bachelet expresó que “son las universidades del Estado las llamadas a asegurar no sólo la libertad de cátedra y de investigación, sino también dar cabida a la diversidad, a la transparencia, a la participación, porque el mandato que ellas tienen es que nadie quede excluido”.
Menos burocracia
Una de las instituciones que se verán beneficiadas con la eventual entrada en vigencia de esta ley es la Universidad de Magallanes (UMAG), cuyo rector -Juan Oyarzo- es uno de los que ha pedido insistentemente a la Jefa de Estado que se le otorgue un trato preferente a la universidad más austral del país.
“Es el proyecto que esperábamos las universidades estatales. Creo que la Presidenta lo hizo porque el otro proyecto de ley (Reforma a la Educación Superior) es un poco más difícil que pueda salir pronto, pero éste ya es un hecho y ya lo entregó. Así que para nosotros es una buena noticia, porque también nos ayuda a ordenar nuestros estatutos, porque los que tenemos son antiguos”.
-¿Cuáles son los puntos específicos de este proyecto de ley que benefician a la UMAG?
“De partida, el tema de la triestamentalidad, el gobierno universitario, es decir, cómo participa el estudiantado, los funcionarios, en los distintos estamentos, a nivel de departamento, de facultad, de consejo académico. Asimismo, vemos como positivo la creación de una superintendencia y que habrá una Subsecretaría de Educación Superior”.
-¿Qué aporta una superintendencia?
“La existencia de una superintendencia nos ayuda por el tema de la Contraloría, porque si bien es cierto hoy día tenemos un control, hay un entrabamiento con Chile Compra, son situaciones que dificultan nuestra gestión. La idea es que nosotros podamos agilizar nuestros procesos y que la Contraloría pueda fiscalizar, por ejemplo, la parte presupuestaria y que la superintendencia vea lo del día a día de las instituciones”.
La angustia de la plata
Uno de los aspectos que más preocupan a las universidades estatales, especialmente a las más pequeñas, es el financiamiento. Al respecto, la ministra de Educación, Adriana Delpiano, dijo que la Ley de Universidades del Estado asegura que las universidades tendrán un financiamiento “cuyo monto podrá establecerse -como crece y se desarrolla- en la Ley de Presupuesto, pero que tiene un piso básico que está establecido en la ley, que nunca ningún gobierno podrá tener un aporte económico a las universidades del Estado, menor al que se estableció el 2016”.
El rector Oyarzo subrayó que “eso es así. En la parte de lo que aparece ahí como financiamiento, no está totalmente clarificado cómo va a quedar el presupuesto de las instituciones estatales. Para nosotros es una cuestión un tanto angustiante, porque quisiéramos tener un presupuesto mayor. Siempre les digo a mis colegas de Santiago que para trasladarme a una reunión en La Moneda tengo que pagar 400 mil pesos, en cambio el rector Ennio Vivaldi tiene que cruzar la Alameda nomás”.
Para graficar las carencias, la máxima autoridad de la UMAG pone como ejemplo las remuneraciones, “cuando yo ingresé a esta universidad, los sueldos eran superiores a los de ENAP. Con el tiempo esto fue disminuyendo y teníamos sueldos más altos que los empleados públicos. Hoy, nuestros sueldos son más bajos que los de ellos. Entonces, cuando hago estas peticiones, no es porque esté solicitando algo que no corresponde. Son deudas históricas”.