Para
el jefe regional de la Policía de Investigaciones (PDI), el prefecto
inspector Víctor Arriagada Mauna, sin duda que este año ha sido complejo
e impredecible. Por una parte han tenido que destinar importante
recurso humano que se desempeña en labores investigativas, propias de su
especialidad, para apoyar y contribuir con el control de la población
en el marco de la crisis sanitaria. Sin embargo, esta merma es
indirectamente proporcional con el éxito en los procedimientos y
operativos policiales, algunos de gran conmoción pública que todos hemos
sido testigos.
En
entrevista con Pingüino Multimedia, la autoridad policial abordó
ciertas situaciones preocupantes que han dejado los procedimientos por
delitos sexuales, como también la estrategia y planificación que han
tenido para enfrentar algunas bajas por detectives contagiados con
Covid-19. Destacó la labor y el esfuerzo de su equipo a cargo del enigma
policial en la causa para esclarecer la muerte del desabollador Omar
Díaz, y entregó atisbos de esperanza en la investigación para hallar
responsables por el asesinato de Elizabeth Mella.
A
su vez, se refirió a las enseñanzas que dejó el violento estallido
social en Magallanes, como también manifestó su preocupación respecto de
la observación de Contraloría en torno una interpretación del plano
regulador comunal, que frenaría momentáneamente proyectos emblemáticos,
como la construcción del futuro complejo policial de la PDI en Avenida
Frei.
– ¿Cuál es el escenario actual de la PDI en Magallanes en torno a la pandemia del Covid-19?
“Hemos
tenido que redoblar nuestros esfuerzos, primero porque de ninguna manera hemos dejado de
realizar nuestras actividades propias investigativas, que por lo demás
no han sido menores, y después de poder insertarnos en un área que no es
nuestro fuerte, que es la seguridad ciudadana, especialmente con la
cooperación directa que tenemos con el área de salud en relación con el
Covid-19. Es un tremendo compromiso, porque la PDI es una institución de
servicio público y hoy nos necesitan ahí, y hemos tenido que distraer
recursos humanos y técnicos para apoyar en varias acciones, como en el
control de ingreso de personas a la región, tanto en el aeropuerto, en
Tres Puentes, en las salidas de buses, etc.”
– ¿Ha tenido que destinar personal de otras áreas para poder cubrir esta necesidad?
“Sí.
En cierto modo, he tenido que optimizar el recurso humano, pero hemos
priorizado el área investigativa, que es nuestro fuerte, y esos recursos
hemos tratado de mantenerlo en las áreas especializadas como
Homicidios, Delitos Sexuales y Económicos, Robos, y hemos tenido que ir
con otras unidades que son un poco más de apoyo para estar presentes.
Pero todo ha sido con una planificación para no descuidar nuestro
principal objetivo”
– ¿Cuál cree usted que ha sido la mayor complejidad para la PDI durante la pandemia?
“Nosotros
formamos parte de la humanidad, por lo cual no estamos exentos a todo
lo que nos pasa a la mayoría, con la diferencia que en el comienzo
tuvimos algunos contagios, pero a nivel transversal estamos bajo la
supervisión de la Jefatura Nacional de Salud que ha generado múltiples
actividades y protocolos de actuación para mitigar esto. Utilizamos las
mascarillas, desinfectamos cada vez que ocupamos los equipos al igual
que los vehículos policiales, tenemos instaurado un fiscalizador Covid
dentro de los cuarteles que está permanentemente controlando que estas
medidas se cumplan de forma rigurosa. Hemos tenido bajas, algunos
contagios, estamos directamente relacionados con la ciudadanía en la
calle y apoyamos a Salud en los controles a las viviendas de la gente
que está con medidas por disposición sanitaria, pero la preocupación
permanente nos ha dado resultados que han permitido mantener nuestros
servicios vigentes sin que fuese tan notoria alguna situación en
particular”.
– ¿Cuántos funcionarios están contagiados hoy?
“Tenemos dos confirmados con Covid, y en cuarentena tenemos
entre cinco a siete funcionarios acá (Punta Arenas), podrían ser diez a
nivel regional, pero esto va variando porque son diferentes las
circunstancias”.
– ¿Ha solicitado un aumento de dotación a raíz de esta pandemia?
“Tenemos
una jefatura de personal que está constantemente monitoreando las
necesidades a nivel nacional, y ellos tienen personal estratégico para
poder ir manejando esto, pero debemos tener en cuenta que ante esta
pandemia que nadie esperaba, que los recursos humanos se han hecho
escasos a nivel nacional. Nosotros no hemos tenido un aumento del
personal, pero hay planificaciones de algunos cambios necesarios para ir
adecuando las dotaciones en virtud de las necesidades”.
–
Debido a la pandemia ¿se han visto perjudicados directamente con la
llegada de resultados y pericias realizadas en laboratorios del norte?
¿Ha generado esto dilación en investigaciones importantes?
“La
pandemia definitivamente afectó todo por varios factores, por el
distanciamiento, los turnos, porque no contamos con todos los recursos
que quisiéramos tener, por los vuelos, los ingresos, y todo esto ha
incidido en que algunos de los resultados periciales de los trabajos
policiales, hemos tenido una tardanza diferente a un periodo normal.
Todos estos factores definitivamente han afectado la rapidez con la que
podía haberse desarrollado un peritaje o una investigación en tiempos
más normales”.
Aumento en delitos sexuales y económicos
– ¿Cómo aborda esta alza en la cantidad de casos referidos a delitos sexuales y económicos? “No
hemos tenido ninguna tregua en torno a investigaciones propias de
nuestra especialidad. En delitos económicos es frecuente que tengamos
una cantidad que no ha variado mayormente, y que tienen que ver
principalmente hoy al uso de tarjetas, que están en pleno proceso
investigativo. Ha habido un alza que se ha mantenido, pero que ha sido
controlada, aunque está en pleno desarrollo”
“Los
delitos sexuales han sido muy frecuentes en la región, algunos con
mucha connotación pública. Tenemos un muy buen equipo que trabaja
mancomunadamente con la Fiscalía y han tenido un trabajo eficiente y muy
bueno. Hace un par de días estuvimos en presencia de un hecho que
conmocionó a la ciudadanía y ahí la Brigada de Delitos Sexuales estuvo a
la altura, en la gran mayoría de estas causas han tenido un buen
resultado a nivel judicial. Eso nos tiene muy conformes y creo que hemos
sido un buen aporte”.
– ¿Le genera preocupación que se estén dando tantos casos de índole sexual en Magallanes?
“Yo he tenido una larga trayectoria en investigaciones de delitos violentos y por supuesto que para nosotros
como profesionales nos compromete, nos hace pensar que no podemos
descansar ni bajar los brazos. Tenemos que estar permanentemente
poniéndonos al día. Como persona, como padre y esposo, claro que es
preocupante, pero me siento muy satisfecho porque siento que la PDI le
ha dado una tremenda importancia a este tipo de hechos, colocamos todos
nuestros recursos y esfuerzos para avanzar con rapidez y estar en los
tiempos que la ciudadanía quisiera que se desarrollaran”
Estallido social
– ¿Cómo está preparada la PDI ante un eventual estallido social 2.0?
“La
PDI siempre está preparada para enfrentar diferentes desafíos. Lo que
de repente nos podría suceder es que los recursos o los medios puede que
no sean los suficientes para algo que no sabemos cómo se va a
desarrollar. Es una incertidumbre. Por lo cual ahí hay un espacio en que
nosotros podríamos no tener todos los medios necesarios para
enfrentarlo, pero la policía siempre está preparada para enfrentar éstas
y las múltiples dificultades
que vivimos como servidores públicos y guardianes del orden. No podemos
reconocer una preocupación transversal respecto de este tema, y con
nuestros medios hemos hecho algunos preparativos y procedimientos
estandarizados para poder enfrentar situaciones, pero desconocemos las
características y la magnitud de las mismas. Son situaciones que podrían
ser difíciles de poder predecir con exactitud”.
– ¿Cuáles son las enseñanzas que rescata de los hechos ocurridos en el último trimestre del año pasado en Magallanes?
“Magallanes
es una región diferente a las demás, donde no había catastro de daños a
los bienes públicos con la magnitud que vimos, con atentados a los
bienes privados, donde las manifestaciones pacíficas se han ido
mezclando con verdaderos delincuentes que han sacado partido y se han
ido infiltrando para poder hacer daños y desmanes gigantescos, además de
delitos como saqueos, robos e incendio en lugares céntricos de nuestra
ciudad. Creo que Punta Arenas tampoco estaba preparada para eso, la
ciudadanía nunca dimensionó lo que iba a pasar, pero creo que el tiempo
no pasa en vano y nos queda la experiencia de que los tiempos que vengan
quizás sean diferentes. Confío en que la ciudadanía va a respaldar el
trabajo policial, a sus autoridades y vamos a poder enfrentar
situaciones como las que se vivieron, y ojalá no se repitan.”
“He
dado instrucciones para el respeto máximo de los derechos humanos. A
veces, las detenciones no son las que uno quisiera porque es un delito
complejo, porque la PDI ha priorizado los derechos individuales de las
personas, y los delincuentes aprovechando esa franquicia de nuestro
actuar, donde hemos respetado la dignidad de las personas y su
integridad física, han logrado dilatar, pero de ninguna manera han
quedado impunes. Somos pioneros en las primeras detenciones asociadas
directamente a hechos del estallido social, donde tenemos
detenidos con medios de prueba, con investigaciones sustentadas, casos
que están fuera de las detenciones propias del desorden, sino que están
asociadas a daños punibles. Hemos sido bien silentes, pero no por eso
menos efectivos en nuestro trabajo. Tenemos tres casos que están
próximos a juicio y otras investigaciones que están bastante avanzadas
que pronto darán resultados”.
Incertidumbre del futuro cuartel
–
¿Qué es lo que usted sintió al ver la Contraloría frenó momentáneamente
el avance de proyectos emblemáticos, como el futuro cuartel de la PDI
en el sector norte de Punta Arenas, por una interpretación del actual
plano regulador de la comuna?
“Cuando
uno ve esto en los medios, para nosotros es una preocupación, porque el
proyecto del complejo policial en Punta Arenas es más allá que el
edificio y la estructura propiamente tal. Esta obra va a marcar un antes
y un después para una policía más acorde a los tiempos que hoy vivimos.
Como PDI somos una policía investigativa y de carácter científico. Para
que podamos tener mayor ciencia disponible necesitamos hoy día ciertas
características de infraestructura de nuestras dependencias que permitan
instalar tecnología de última generación. Este proyecto hace todo eso y
permitiría modernizar o mejorar algunas situaciones particulares de las
investigaciones que desarrollamos. Este proyecto está vigente,
finalizando la etapa del diseño. Sé que hoy existen ciertos problemas,
pero espero que las autoridades vayan disipando estas situaciones
complejas por un bien común. Todo lo que nosotros podamos mejorar en
infraestructura, tecnología y recursos humanos no es para la PDI, es
para los ciudadanos”.
– ¿Cree que esta observación de Contraloría pueda retardar el avance de las obras?
–
“Desconozco la magnitud del tema como tal, sólo tengo confianza de que
esto va a ser controlado, que va a poder salir adelante y que nuestro proyecto llegue a buen término lo más pronto posible, porque Magallanes se merece una PDI al nivel de esta región”.
Investigaciones de largo aliento
– Respecto del caso del desabollador, muchas veces se criticó que esta causa había quedado impune ¿qué siente cuando la tarea está cumplida?
“Para
mí es muy satisfactorio, me siento muy tocado con estos hechos, por lo
mismo he puesto un énfasis en este tipo de delitos, que lamentablemente,
por las características propias del desarrollo de ello, en las
circunstancias y tiempos en que se ejecutaron, muchos de ellos nos
generan una mayor dificultad. Esta ha sido una investigación de largo
aliento, de una entrega profesional bastante fuerte, donde se ha puesto
un compromiso de por medio, y que no solo tiene que ver con desarrollar
diligencias, sino que realmente llegar a la verdad. Yo estoy muy
conforme”.
“Este
es un delito que no necesariamente lo comete un delincuente, sino que
hay otras personas que dependiendo de las circunstancias y hechos se
puede transformar en autor de un delito de homicidio. Como oficial, con
tantos años, puedo decir que no existe el delito perfecto, sino que
existen delitos más complejos y que los hacen principalmente las
características y los elementos por los cuales ocurrieron en determinado
tiempo. De ninguna manera hemos dejado de desarrollar nuestro trabajo y
sobre todo porque aquellos casos que son complejos requieren de un
cierto grado de hermetismo y de trabajo silente por el beneficio de la
propia investigación y eso a veces nos juega en contra de lo que desea
la comunidad y la prensa. Nosotros no podemos a veces comentar hipótesis
investigativas o el trabajo que estamos desarrollando por un fin último
que es llegar a la verdad y capturar a los autores lo más pronto
posible, con todos los medios de prueba para presentarlos ante el
Tribunal”.
– ¿Qué ha pasado con el caso de Elizabeth Mella?
“Tenemos
un despliegue de recursos humanos y un trabajo de carácter científico
que está en pleno desarrollo. Esta labor se la he encomendado
personalmente al jefe de la Brigada de Homicidios para que tenga un
cierto grado de cercanía con los familiares de la víctima, para que
sientan que no solo cuentan con el apoyo de la PDI sino que además
decirles que estamos trabajando todos los días en esta causa. Hay
situaciones que tienen ciertas demoras, con la espera de resultados de
peritajes que tienen que coincidir con la investigación propiamente tal.
Yo me atrevería a decir que esta investigación está en un momento muy
importante, y que va a llegar a un muy buen término. Pero no podemos
expresarnos por el fin último del resultado de identificar al autor del
hecho y ponerlo ante la justicia”.