“Esto
fue una negligencia y no me voy a quedar tranquila hasta que se aclare
lo sucedido”, dijo Cecilia Oyarzún Cancino, esposa de Patricio Vidal
Almonacid, el trabajador de la empresa Preselec que el sábado sufrió una
fuerte descarga eléctrica, producto de lo cual quedó con graves
lesiones que obligaron a llevarlo a Santiago.
Vidal, con ocho años en la empresa, jamás imaginó que la jornada laboral del sábado le traería tales contratiempos.
Todo
el personal de Preselec fue convocado ese día. La misión era revisar
las líneas de media tensión en el sector rural norte, a la altura del
kilómetro 10.
El
sector se encontraba oscurísimo. Aunque faltaban 20 minutos para las
ocho, parecía de noche. Fue en esos instantes cuando repentinamente el
cielo se alumbró producto de un gran arco luminoso.
El
infortunado operario trepó confiado el poste que debía revisar, pero
llegando a la cima lo esperaba una descarga eléctrica muy potente que
recorrió todo su cuerpo y lo lanzó lejos, quedando tendido en el suelo.
El
compañero que lo esperaba abajo se acercó para asistirlo y Patricio
quiso levantarse, pero no pudo. El amigo le sacó los zapatos de
seguridad y llamó por radio. Los minutos eran valiosos y no había tiempo
para esperar una ambulancia así que decidieron llevarlo ellos mismos a
la Clínica Magallanes, donde quedó inmediatamente internado en la UCI.
Ayer
en la madrugada fue trasladado en un avión ambulancia a Santiago y en
estos momentos permanece internado en la UCI del Hospital del
Trabajador.
Acciones judiciales
Cecilia Oyarzún, quien acompañó a su esposo, conversó anoche telefónicamente con Pingüino Radio.
Comentó
que lo llevaron a pabellón donde le hicieron un aseo quirúrgico, sobre
todo en la lesión de la mano derecha. También lo sometieron a muchos
exámenes, le hicieron un nuevo escáner y los resultados los conocerá en
las próximas horas.
“Se encuentra consciente, con un poco más de ánimo, pero le duele el brazo, porque el golpe de corriente fue muy fuerte”.
La
mujer anticipó que más adelante espera presentar una querella, “porque
esto fue una negligencia, y lo digo con mayúscula y públicamente. Todos
me dijeron lo mismo. Edelmag es responsable porque el poste al que mi
marido se subió confiado no tenía por qué estar con energía. Gracias a
Dios que está con vida. Por eso que todos me dicen que fue un milagro,
así que vamos a emprender acciones legales ya que nadie me va a
responder por el daño físico y síquico. Además que tampoco sé cómo va a
quedar mi esposo”.
Un
agradecimiento público entregó al dueño de la empresa Preselec, Alamiro
Alvarado, “porque realmente se ha portado muy bien”, destacó.
El
repentino viaje a la capital le significó dejar con su hija mayor a un
hijo enfermo que tiene. Y desde Argentina se traslada una cuñada para
asumir estas labores, durante el tiempo que deba permanecer en Santiago,
porque el proceso de recuperación de Patricio Vidal será muy largo.