Con
el objetivo de promover la sostenibilidad en la industria, la Cámara
Chilena de la Construcción oficializó ayer la creación de la Mesa
Interregional de Gestión de Residuos en la Construcción: Hacia la
Economía Circular.
Dicho
evento contó con la participación de Antonio Errázuriz Ruiz-Tagle,
presidente nacional de la Cámara Chilena de la Construcción. El
ingeniero civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile, con 37
años de experiencia profesional, se encuentra de visita en la región,
por lo que conversó con Pingüino Multimedia.
–
El último informe de la Cámara Chilena de la Construcción anunció un
empeoramiento de las perspectivas del sector de la construcción para
este año, con una caída del 3%. ¿Desde entonces siguen siendo así las perspectivas a nivel nacional y regional?
“La
perspectiva desde ese informe no ha variado mayormente; sino al revés,
ha tendido a empeorar. Hay un alza del IPC (Índice de Precios al
Consumidor), que con esa alza al final del día, tratando de sostener la
inflación se genera un alza de los créditos hipotecarios y en el
financiamiento. Por esa situación debemos estar muy cautelosos porque
hay muchas necesidades en el país por la construcción de viviendas, y
tenemos que saber enfrentarlas. Debemos tener una buena salud financiera
y los futuros compradores deben tener la tranquilidad necesaria para
poder invertir”.
–
¿El alza de los materiales de la construcción dificulta el desarrollo
de Magallanes por el impacto que puede tener en los proyectos de
inversión pública que están en carpeta? ¿Estos podrían caerse?
“Efectivamente,
y es ahí donde nosotros hemos solicitado a las autoridades
correspondientes un apoyo y un reconocimiento de lo que ha significado
el alza de los materiales en los proyectos de construcción. Esta
situación se ha generado a partir de la pandemia que nos ha tocado
vivir, y es una situación absolutamente impredecible, que tiene un
especial impacto en el construir y terminar los proyectos de
construcción”.
– En materia de vivienda, Magallanes posee un déficit habitacional cercano a tres mil viviendas. ¿Cómo están avanzando con el Gobierno en este ámbito, en momentos que las tasas de interés se acercan a máximos históricos?
“Así
es, Magallanes tiene un déficit de tres mil a tres mil 500 viviendas
dentro de un contexto de 640 mil viviendas a nivel país. Estamos
trabajando en una corporación que hemos formado junto a Techo en
entregar soluciones concretas para atacar el déficit de viviendas, antes
que termine esta década, pero para eso necesitamos que haya una
política de Estado; no puede ser que cada Gobierno de turno tenga su
propia política habitacional, porque eso al final del día va a cambiar
las prioridades y esta es una prioridad muy importante para el país”.
–
En la región hemos tenido una serie de malas experiencias con edificios
y construcciones que no se adaptan a las condiciones locales. ¿Se está
haciendo algo por mejorar las normas y las condiciones de construcción
en Magallanes?
“Hay
constructores especialistas, dependiendo de las regiones. Dentro del
proceso de diseño hasta llegar a la etapa de habitar un edificio o una
casa, están dentro de nuestro país bastante regulados estos proyectos,
por lo que esas situaciones no debieran ocurrir, especialmente con todos
los niveles que hay de cálculo y la estructura”.
– Una parte sustancial de la mano de obra que se contrata en las faenas de la construcción en Magallanes viene de otras regiones u otros países. ¿Qué posibilidades ve de revertir esta tendencia?
“Tenemos
que hacer un trabajo más fuerte en la capacitación, creemos que en la
industria de la construcción tenemos que mejorar la productividad, y
parte de ella está relacionada con la capacitación del personal que
trabaja en ella. Nuestra decisión y desafío es la incorporación de las
mujeres en la industria de la construcción. Hoy día llegamos al 14% y
queremos avanzar bastante más en eso”.