“La
cantidad de ropa que uso no determina la cantidad de respeto que
merezco”, rezaban algunos de los carteles que portaban un grupo de
estudiantes del Instituto Superior de Comercio (Insuco) de Punta Arenas,
quienes durante la mañana de ayer iniciaron una movilización en el
interior del establecimiento, denunciando en primera instancia presuntos
hechos de abuso, hostigamiento e incluso de delitos, presuntamente
ocurridos al interior del establecimiento y que incluyen acoso,
agresiones verbales y represalias de parte de las autoridades del
instituto, según acusan los estudiantes movilizados.
A primera hora de la mañana de ayer comenzaron a llamar a los medios de comunicación, como medida de presión ante estos hechos.
Todo
comenzó, según indicaron los jóvenes, porque cada viernes tienen la
posibilidad de ir con ropa de color, pagando una cuota a cambio. Sin
embargo, con el pasar de las semanas, desde la dirección se les indicó a
las mujeres no usar crop top (poleras de tiritas cortas), tachando este
vestuario como “provocativo” y sancionándolas por tres días a quienes
no obedeciesen la orden.
Por
si fuera poco, los alumnos afirmaban que fueron advertidos y amenazados
de que se les “quitaría la licenciatura de cuarto medio” en caso de insistir con el vestuario.
Graves denuncias
“¿Qué
tanto ocultan?”, se titulaba el comunicado publicado en primera
instancia por un sector de los estudiantes movilizados, quienes
denunciaban una serie de situaciones, algunas de ellas de larga data, y
que involucraban a la dirección, a centros de alumnos anteriores, y a
parte del profesorado: “Recuerdan los dos millones que se perdieron?, ¿y
las disculpas que dio el liceo? Exacto, yo tampoco, porque no dijeron
nada, y lo encubrieron todo, y como cualquier otro ‘escándalo’ éste
quedó olvidado. Pero evidentemente no podemos olvidarlo, ya que ese
dinero se juntó gracias a nosotros. Y el liceo nunca más habló del
tema”.
Lo anterior, en referencia a platas que se habrían desviado durante la gestión de un centro de alumnos anterior.
Según estos estudiantes, aquello habría sido encubierto con la complicidad de la inspectora general, acusación, sin embargo, de la cual más tarde se retractarían.
Los
estudiantes movilizados denuncian que la alumna que escribió este
primer comunicado y que lo publicó en sus redes sociales personales,
efectuando las primeras acusaciones directas hacia funcionarios del
establecimiento, fue suspendida, dejada con matrícula condicional, y
obligada a ir al psiquiatra por el solo hecho de haber redactado y
publicado el texto, en lo que constituiría una evidente violación de sus
derechos civiles.
Durante
una transmisión en vivo de Pingüino Multimedia, un grupo de estudiantes
del Insuco acusó que al interior del liceo se habría producido hechos
constitutivos de abuso, inclusive de abuso sexual, tanto de profesores
hacia alumnos, como entre los mismos estudiantes, los cuales –según
ellos- habrían sido encubiertos por la plana directiva y docente de la
institución. “Hay un encubrimiento entre ellos mismos (los abusadores)
que es impresionante” señalaba una de las manifestantes en horas de la
mañana, asegurando que contaba con testimonios de víctimas con nombre y
apellido, y con casos desde 2017 hasta la actualidad.
Extraño giro
Pero con el correr de las horas todo se volvió confuso y contradictorio.
Y
es que fueron los mismos estudiantes que horas antes encabezaban la
movilización, quienes solicitaron terminar con la manifestación, ya que
habrían sido escuchados por el liceo y “se concretarían acuerdos con la
dirección, por lo que mañana (hoy), en primera
instancia, se realizarían reuniones de curso con los profesores y los
estudiantes”. Minutos después, el perfil de Instagram
“revolución.insuco” que había servido como coordinación para la
protesta, publicó una historia en la que se señala que: “Ya tenemos las
soluciones que queríamos. En base a esto, las manifestaciones se
detienen. También agregar nuestras disculpas públicas a la inspectora
general Sandra Sánchez, dirección y algunos profes que se vieron
entrometidos (sic) ya que el acoso que recibieron ellos llegó a niveles
fuera de lo normal el día de hoy (ayer). Pedimos que mañana todos
participen de la actividad que se llevará a cabo junto a sus profesores
jefes en sus salas de clases, ya que es el paso para un gran cambio.
Pedimos disculpas también ya que en ningún caso quisimos incitar al
odio”.
Vocera
Al
ser consultada por este repentino y extraño cambio de actitud, la
vocera de la movilización, Constanza Levil, expresó que desea “pedir las
correspondientes disculpas a quienes se sintieron pasados a llevar,
aclarar que yo solo hice de vocera de todas mis compañeras y compañeros.
Hubo información que no se corroboró y no se ha denunciado, sin bajarle
el perfil a los testimonios de nuestros compañeros. Pedir también una
disculpa
a la inspectora general Sandra Sánchez, a quien, en un fragmento de una
entrevista, la acusamos de haberle dicho ‘puta’ a una estudiante, cosa
que fue sacado de los testimonios de las víctimas, y yo solo cumplí con
decir lo que nos informaron estas, pero estos no fueron corroborados,
tampoco sabemos si son mentira. Pedimos perdón por el daño emocional que
se le pudo haber ocasionado a nuestra inspectora general”.
Insuco
Asímismo, desde el Insuco se señaló que “el liceo está dispuesto a ayudar a todos quienes han sido víctima de algún tipo de abuso/acoso y otros temas”.