Esta
semana se conocieron los resultados preliminares de los ensayos que
lleva adelante el equipo de investigadores de la Universidad Católica
que buscan conocer el comportamiento de la vacuna Sinovac frente a la
nueva variante del Covid-19, Ómicron.
La
investigación, liderada por el doctor Alexis Kalergis -líder del
estudio de Sinovac en Chile- buscaba evaluar si la inmunidad que induce
la vacuna CoronaVac (Sinovac) es capaz de reconocer, aunque sea
parcialmente, a la nueva variante.
Para
ello, se consideró a un grupo de personas vacunadas con tres dosis de
Sinovac, es decir, a quienes ya recibieron su dosis de refuerzo, y se
evaluó la capacidad de los linfocitos T específicos en la sangre. Dichos
linfocitos T son parte del sistema inmunitario y ayudan a proteger el
cuerpo de las infecciones y otras enfermedades.
“Observamos
que los individuos vacunados con la dosis de refuerzo poseen células T
que se activan frente a la proteína Spike de la variante Ómicron de
forma similar a la cepa original, lo que indica que CoronaVac contiene
elementos compartidos con la variante Ómicron que son capaces de activar
linfocitos T”, explicó Kalergis en una entrevista realizada por Emol.
“Estos
Linfocitos T entonces tienen la capacidad de reconocer a las células
infectadas para eliminarlas. Para esto lograr esto, los linfocitos T
además deben producir una molécula antiviral denominada interferón gamma
y nuestros resultados muestran que efectivamente esta molécula se
produce cuando los linfocitos T se enfrentan a los elementos derivados
de la variante Ómicron”, complementó el científico.
De
todas formas, estos resultados preliminares serán completados con un
mayor número de sujetos. En tanto, los investigadores están preparando
también el estudio de la respuesta de anticuerpos contra la nueva
variante en
un trabajo colaborativo entre la propia Universidad Católica, la
Universidad de Chile, el Instituto de Inmunología de La Jolla en
California (EE.UU.) y Sinovac en China.
“Si
bien nuestros datos son preliminares son alentadores, deben ser tomados
con cautela y debemos seguir procurando medidas que evitan el contagio y
la transmisión viral, como la mascarilla, lavado de manos,
distanciamiento físico y otras medidas como el testeo, la trazabilidad y
el aislamiento de los casos”, indicó Karlergis.
El
doctor Pablo González, académico UC y director ejecutivo del Estudio
Científico-Clínico de CoronaVac en Chile destaca que “gracias al estudio
científico-clínico fase III que estamos ejecutando en Chile en adultos,
liderado por la UC y con la participación de varias universidades y
hospitales, hemos logrado demostrar que se produce un descenso
significativo de los anticuerpos neutralizantes a los seis meses luego
de la segunda dosis, aunque la mayoría de los voluntarios sigue
presentando títulos detectables de anticuerpos”.
“Este
nivel de anticuerpos neutralizantes aumenta muy significativamente con
la dosis de refuerzo, incluso a niveles superiores a lo observado
después de la segunda dosis”, complementó.
Por
su parte, la doctora Susan Bueno, académica UC y directora científica
del Estudio Científico-Clínico de CoronaVac en Chile, destaca que “es
muy probable que este reconocimiento parcial de las variantes este
contribuyendo a la efectividad de la vacuna a nivel poblacional, en la
medida que estas variantes han circulado en nuestro país. De hecho los
datos poblacionales han demostrado que las vacunas han funcionado a la
fecha para controlar a las variantes que han ido emergiendo”.