Luis Díaz abordó el vuelo de la empresa SKY que salió el viernes a las 16.20 horas desde el Aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo con dirección a Santiago.
Todo normal hasta ese momento, pero cuando se cumplían 50 minutos de vuelo, algo raro comenzó a pasar. De acuerdo con el relato de Díaz, las azafatas del avión comenzaban a caminar de un lado a otro y sorpresivamente la aeronave dio una vuelta, informando el capitán de la nave que debían retornar a la capital regional “por un desperfecto técnico”, lo que habría generado caos entre los pasajeros.
“Vengo recién llegando a Viña del Mar. Llegamos en la mañana y yo me tuve que quedar en Santiago, porque llegamos a las 7 horas de la mañana. Se atrasó bastante el vuelo, nosotros tendríamos que haber llegado a Santiago ayer (viernes) a las 20 horas. El vuelo tendría que haber salido de Punta Arenas a las 16.20 horas. El vuelo tuvo 50 minutos de avance y después se devolvió, empezó como un semicaos arriba del avión, la azafata corría para todos lados y nosotros quedamos sorprendidos, porque nos avisaron que el avión tenía que devolverse de manera urgente a Punta Arenas y pegaron la vuelta. Nos pidieron que nos pongamos el cinturón de seguridad y nos pidieron un sinfín de cosas”, señaló Díaz.
Otra de las situaciones que generó temor, de acuerdo con lo informado por el pasajero, fue que el avión comenzó a perder potencia, hecho que no fue explicado a los pasajeros, por lo que cuando la aeronave se posó nuevamente en Punta Arenas, el silencio se rompió con un aplauso de todos los pasajeros.
“El avión como que perdía potencia cuando avanzaba y uno lo sentía. No nos dieron mayores explicaciones, sólo que fue una falla técnica, lo peor de todos es que nos tuvieron todo el día del aeropuerto hasta que mandaron un avión de reemplazo que llegó como a las 3 horas de la madrugada y nos fuimos a las 4 horas a Santiago, con capacidad llena de pasajeros. La gente comenzó a aplaudir cuando aterrizó porque el avión se movía harto, así como si fuera a la vela. La gente comenzó a hablar fuerte y se formó un semi caos, la gente aplaudía y silbaba cuando paso eso”.
Tras aterrizar nuevamente en Punta Arenas, fueron informados que el avión sería reparado, pero el 50% de los pasajeros rechazaba volar nuevamente en la misma nave, por lo que a eso de las 3 horas de la madrugada arribó a Punta Arenas otro avión, desde Santiago, con el que completaron el viaje, el cual dejó a varios pasajeros que debían hacer conexión en la capital para partir a otros países con problemas al perder sus vuelos.
“La mitad de los pasajeros rechazaban a irse en el mismo avión, porque lo estaban reparando, pero no lo pudieron reparar hasta que llegó otro avión de Santiago, la gente durmiendo en el aeropuerto y muchas cosas que uno no está acostumbrado a ver”, concluyó diciendo el pasajero que fue entrevistado por Diario El Pingüino mientras se encontraba ya en Viña del Mar.