Rosa
Sepúlveda y su grupo familiar viven un duro momento: durante los
últimos meses han tenido que vivir prácticamente encerrados.
La mujer relata que
el hecho de mayor violencia se registró el pasado 21 de mayo, en su
vivienda de la Población Archipiélago de Chiloé, cuando destrozaron los
vidrios de su casa y también los de su vehículo, además de dejar lesionado a su pareja.
“Esto
fue el 21 de mayo, a eso de la 1.30 de la madrugada. Yo estaba en casa
con mi pareja, mi hija que es menor de edad y mi hermano. Somos cinco en
la familia, estábamos jugando a las cartas cuando sentimos unos golpes.
Empezaron a romper el auto que estaba afuera, rompieron los vidrios,
parabrisas y también empezaron a tirar piedras contra la casa, rompieron
todo lo que es vidrios. Además le llegó un piedrazo a mi pareja en la
cabeza, le tuvieron que poner puntos; a mí me llegaron piedrazos en los
brazos, fue terrible”, narró la mujer en conversación con Pingüino
Multimedia.
Agregó que esta no es la primera vez que viven una situación así, señalando que han sido tres las oportunidades que como familia han sufrido los ataques de esta pandilla.
“Es
tercera vez que pasa esto, es realmente terrible. Llamamos a la
ambulancia para que lleguen primero que Carabineros, pero la ambulancia
igual tardó, llegó poco antes que Carabineros, que demoró como una hora y
media en llegar. Llamamos a la PDI y tampoco contestaron los teléfonos.
Eran como cuatro tipos, están identificados, ya sé dónde viven estas
personas”.
Dijo
que como familia están viendo cómo reforzar las medidas de seguridad,
además de un compromiso que tomó también la Fiscalía, quienes los
ayudarán, debido a que las personas siguen en libertad y la familia está
atemorizada.
“La
Fiscalía está viendo el caso, nos dijeron que nos pondrán protección a
nuestra casa. Yo como dueña de casa tengo miedo de que después no sean
piedrazos y que rompan los vehículos. Esto va a ser peor, es una
pandilla que hay en la Población Archipiélago de Chiloé y yo creo que ni
Carabineros los enfrentaría; es realmente terrible lo que nos pasó como
familia, estamos muy asustados”, indicó la mujer.
Consultada
sobre el porqué de tanta violencia, fue clara en señalar que esto se
remonta hace varios años, cuando sus hijos mayores eran niños, indicando
que ellos querían que sus hijos se sumaran a la pandilla, lo que jamás
fue permitido por ella.
“Cuando esta gente era más chica, cuando vivían con sus padres
siempre estuvieron con pandillas, a veces venían a buscar a mi hijo
para que se metiera a su pandilla y yo nunca dejé que mi hijo se
metiera., Soy bien cerrada en ese aspecto, porque los hijos no son para
que anden rompiendo cosas. Ellos siempre les buscan la pelea a mis
hijos, hacen cosas para llamar su atención y nosotros no los pescamos,
excepto ahora que vinieron a romper las cosas”, concluyó.
Es a tal punto el calvario que están viviendo que están pensando incluso en cambiarse de sector.
En
uno de los ataques Carabineros alcanzó a detener a dos personas, las
cuales fueron puestas a disposición de la justicia, quedando en libertad
con medidas cautelares de prohibición de acercarse.Poco les ha importado, considerando que este hecho continúa repitiéndose.