Esta
semana la directiva nacional y los presidentes regionales de la
Federación de Instituciones de Educación Particular (FIDE) se reunieron
vía telemática con el ministro de Educación, Raúl Figueroa, para
discutir diversas situaciones y problemáticas que han tenido los
recintos educacionales privados durante la pandemia.
Como
representante de Magallanes, el director y sostenedor del Colegio
Nobelius, Alex Martinic, asistió y dio a conocer sus impresiones.
Descontento
Primero,
aseguró que no se entregó ninguna solución concreta para los
establecimientos que están pasando por una situación compleja debido a
la morosidad, especialmente los jardines infantiles privados.
“El
ministro manifestó reiteradamente que hay que volver a clases
presenciales ‘mientras las condiciones sanitarias lo permitan’, discurso
que venimos escuchando desde hace meses. La vuelta a clases es
voluntaria, en eso sí estamos de acuerdo, porque la decisión del retorno
debe ser tomada por la comunidad educativa en su conjunto, es decir
directivos, docentes, funcionarios, alumnos, padres, apoderados y sus
familias. Sin embargo, se infiere que la responsabilidad de algún
contagio recae en el sostenedor, así como también las probables
denuncias. En este sentido el Ministerio de Educación ‘se lavaría las
manos’, ya que la solicitud de retorno la pediría el sostenedor y no
sería por orden de la autoridad”, indicó Martinic.
Problemas financieros
El
director del Nobelius expresó su molestia con las decisiones y
gestiones del Ministerio de Educación exponiendo diversas situaciones.
Primero indica que según dijo el ministro, la urgencia por volver a
clases presenciales es porque los colegios públicos no han tenido,
clases remotas de forma adecuada, “pero ¿por qué el Ministerio no les
entrega recursos para la compra de notebooks o tablets y conexión a
internet si les sigue pagando la subvención?”, se preguntó Martinic.
“En
otro ámbito se le preguntó al ministro sobre los proyectos de ley que
se están tramitando en el Congreso, relativos a la prohibición a los
colegios particulares subvencionados y particulares pagados de negar
matrícula a alumnos con deudas en 2020 y a la promoción automática,
contestando inmediatamente que esos proyectos no los presentó el
Ejecutivo y que ellos nada pueden hacer, ¿Es decir otra vez el gobierno
no puede alinear a sus filas para vetar o ‘convencerlos’ de lo erróneas
que son estas iniciativas?”, agregó.
En
relación con el proyecto que establece que puedan matricularse para
2021 alumnos que tienen morosidad en 2020, Martinic indicó que le parece
que, desde el punto de vista social, una iniciativa positiva, porque
hay muchas familias que han perdido su trabajo, les han suspendido sus
contratos o les han rebajado las horas de trabajo. Sin embargo, cree que
esta medida debiera ir acompañada de algún tipo de “compensación” por
parte del Estado a los colegios particulares, que como todo el país, se
han visto afectados por la crisis.
Sobre
las medidas que han adoptado en el Liceo Nobelius respecto de los
problemas financieros de las familias, Martinic indicó que han aceptado
postergar pagos de apoderados que así lo han requerido, de acuerdo a sus
posibilidades.
“Por
supuesto que queremos que quienes eligieron nuestro proyecto educativo
sigan en nuestro establecimiento y hemos tomado medidas para aliviar un
tanto los pagos, pero necesitamos, al igual que la mayoría de los
colegios particulares pagados un ‘gesto’ del Estado, ya que no recibir o
postergar ingresos provoca problemas de financiamiento que redundan en
dificultades para pagar las remuneraciones de nuestros docentes y
asistentes de educación. Cabe recordar que el resto de los colegios
siguen recibiendo la subvención sin problemas, por lo que los docentes
tienen sus sueldos asegurados, ¿Por qué no se puede entregar una ayuda
al resto de los colegios?, ¿no le importa al ministerio que colegios
particulares caigan en quiebra y que sus alumnos tengan que migrar a
establecimientos que no eligieron?”, dijo.
Desconexión
A modo de conclusión, Martinic recalca que en general, el gobierno y los parlamentarios
ven otra realidad de país. “No conocen los colegios particulares, se
dejan llevar por el mito de que éstos tienen recursos ilimitados, cuando
la realidad es otra. A todos nos ha pegado la crisis y los colegios
particulares, al igual que los jardines infantiles privados, nos
sentimos una vez más dejados de lado, abandonados, sin ninguna ayuda y,
lo peor de todo, sin la voluntad de la autoridad para hacer algo para
que no quiebren. No es que no existan recursos, simplemente no quieren
tendernos una mano. El Crédito Covid Fogape no se está otorgando a los
colegios. Esa es una utopía, porque para los bancos es riesgoso, a pesar
de que los préstamos estén avalados por el Estado”.
El
director del Nobelius hace un llamado a los colegios afiliados a FIDE
en la Región de Magallanes, y también a los que se quieran unir, a que
apoyen a la directiva nacional para seguir defendiendo sus derechos y
los de sus comunidades educativas.