A
más de un año de la muerte de una mujer de 71 años, producto de las
graves quemaduras que sufrió al interior de una casa de reposo, la
Fiscalía tras la investigación previa decidió formalizar a dos
trabajadores por su presunta responsabilidad en el hecho.
El
fiscal del caso, Oliver Rammsy, indicó que “efectivamente se
formalizará a personal de la casa de reposo por un cuasidelito de
lesiones graves con resultado de muerte. Son dos personas que vamos a
formalizar y ver durante la investigación si les asiste otra
responsabilidad”.
Entre
los antecedentes preliminares se indicó que el 16 de septiembre de
2016, en circunstancias que la víctima María Cristina Callahan Álvarez,
de 71 años, en horas de la mañana se encontraba como residente en el
hogar de larga estadía de adultos mayores “Virgen María”, ubicado en
calle Covandoga N° 62, presentando una demencia senil, síndrome de Down y
ceguera, fue trasladada al baño por un cuidador, quien -según se indica
por la investigación- de manera imprudente desatendió las
características de la abuela, dejándola sola en la bañera, infringiendo
su deber de cuidado, retirándose sin prever y evitar que la mujer se
lesionara, toda vez que en esa condición abrió la llave del agua
hirviendo que cayó sobre su cuerpo, provocándole quemaduras graves al
entrar en contacto con su piel. Producto de ello, sufrió quemaduras de
tipo AB en todo el dorso, lesión lumbar y glúteos, lo que alcanzó un 20%
de quemaduras en todas las extremidades.
Se
indicó que el 28 de septiembre del año pasado, producto de la gravedad
de sus heridas y tras 12 días, la mujer fue ingresada grave al Hospital
Clínico de Magallanes, falleciendo el 12 de octubre de 2016 en el
recinto médico. Las causas de muerte se determinaron que correspondieron
a las lesiones provocadas por las quemaduras tipo AB en el 50% del
cuerpo y sepsis, una infección a la sangre.