A
propósito de las elecciones de gobernador regional, el Centro Antártico
Internacional (CAI) propuesto por Jorge Flies, hoy en el cargo, ha
salido al debate. Por un lado, estuvo el espaldarazo para su ejecución
por parte del Presidente Gabriel Boric durante la última cuenta pública;
por otra, los críticos aseguran que, dadas las dimensiones para la
ejecución del proyecto e incluso su mantenimiento, irían en desmedro de
otras urgencias en la región, como viviendas o en el área de la salud.
En
ese contexto fue que Jorge Flies, en diálogo con El Pingüino, lo
defendió: “Cuando la comunidad me eligió como gobernador, sabe que
dentro de nuestro está el avanzar con los proyectos del Plan de Zonas
Extremas. Si no se hiciera este proyecto, que es con recursos
extraordinarios… Ojalá no se confunda la demagogia con comparar peras
con manzanas”.
– Las críticas han apuntado, sobre todo, a que existirían otras urgencias en Magallanes. ¿Cómo responde a eso?
“Hay
inversiones que son de urgencia, y en eso el Gobierno Regional, la
mitad de su presupuesto, por ejemplo, lo invierte en vivienda. Hay
proyectos que son de urgencia en el ámbito social y este Gobierno
Regional es el que más ha aportado en ámbitos sociales, desde canastas
básicas hasta, inclusive, en pandemia con ollas comunes. En general,
aquellos que no fueron capaces de sacar proyectos grandes en esta región
ojalá guarden prudente silencio ante la incapacidad de los hechos. Lo
que vamos a hacer nosotros es hacer grande a la Región de Magallanes.
“Aparte
de lo que significará recursos extras para la Región de Magallanes, va a
posicionar a Punta Arenas como la capital antártica del mundo. No hay
otra infraestructura en el mundo, ni en Nueva Zelanda, ni en Australia,
ni en Argentina, que logre dimensionar ni traer la Antártica al
continente. Eso lo va a hacer el Centro Antártico Internacional”.
– ¿Por qué Punta Arenas y no una zona más próxima al continente blanco? ¿Y cómo responde al gasto operacional que significaría?
“Es
llamativo que hablen del costo anual cuando no lo conocen. Aquí se hace
mucho bluff. Hay medios que han consultado y la gente sí quiere el
Centro Antártico. Hay opiniones políticas egoístas al respecto. En Punta
Arenas, entre visitas de familiares, de argentinos y de turistas,
tenemos más de un millón de personas anualmente visitando. Vamos a tener
23 países ocupando y cancelando lo que corresponde por ocupar este
Centro”.
– ¿Sería autosustensable?
“Hay
que pensar que estos centros probablemente tengan un gasto operativo
del Estado, pero también va a tener muchos ingresos propios, pero aparte
tiene ventajas que son inmedibles. Ahí hay ejemplos de todo el mundo:
cuando uno coloca uno de estos centros en la ciudad, el impacto que
tiene en el desarrollo de la ciudad es gigante. La segunda fuente de
ingreso per cápita en la región y la primera en trabajo es turismo, y
tener este punto en Punta Arenas significa un cambio que no va a estar
reflejado en una entrada propiamente tal al centro, pero sí en que se
van a quedar en Punta Arenas, van a querer volver a la ciudad, van a
contar que está este centro en Punta Arenas”.