Durante
el miércoles dos relevantes anuncios fueron realizados por la seremi de
Desarrollo Social y Familia, Liz Casanueva Méndez, con la finalidad de
superar el fenómeno de la situación de calle en la comuna.
El
primero de ellos corresponde a la extensión del funcionamiento (hasta
el 10 de febrero) del albergue ubicado en calle Lanceros 1497, que opera
en la modalidad de 24 horas y que recibe hasta 20 personas en situación
de vulnerabilidad. Con esto serán 315 días continuos de ejecucción de
estos servicios orientados a la protección de la vida humana, como
alojamiento, abrigo, alimentación e higiene personal.
Mientras
que la segunda iniciativa consiste en la implementación del programa
Calle, que por primera vez en Puerto Natales ayudará a personas mayores
de edad en la superación del contexto de calle, a través de
acompañamientos sicosociales y sociolaborales durante un período de 24
meses.
Para
la seremi Liz Casanueva, ambos acontecimientos reafirman el compromiso
desde el Gobierno con las poblaciones más vulnerable en pandemia.
“Natales se convertirá en la segunda comuna a nivel regional en contar
con el Programa Calle, el cual será ejecutado con recursos de nuestro
ministerio por la Fundación Hogar de Cristo, a través de un equipo
integrado por trabajadores sociales y terapeutas ocupacionales, quienes
estarán constantemente supervisados y apoyados por nuestros
profesionales. Con esta incorporación, Magallanes contará con un total
de 40 beneficiarios”, señaló.
Programa Calle
Para
su puesta en marcha la iniciativa incluye la entrega de prestaciones
monetarias a sus usuarios y un acceso preferencial a la Red de
Protección Social, conjunto de beneficios para enfrentar
aquellos eventos adversos o contingencias que pongan en riesgo el
progreso y bienestar de la ciudadanía. El proyecto tiene un costo de
$100.400.000 para beneficiar a 10 usuarios de Natales y 30 de Punta
Arenas.
El
acompañamiento sicosocial de este programa aborda acciones preventivas y
de protección social a través de un apoyo personalizado que se
despliega bajo la figura de un tutor/a sicosocial, mientras que el
acompañamiento sociolaboral entrega herramientas
para que las personas puedan obtener habilidades y competencias que
mejoren sus condiciones de empleabilidad y de inserción laboral.