“Fui consciente del poco apego por la democracia que tiene el Partido Comunista y de lo que ocurría en las dictaduras comunistas”

En
los últimos días llegó a Magallanes la ex militante del Partido
Comunista (PC) y ex agregada cultural de la Embajada de Chile en Estados
Unidos en el segundo mandato presidencial de Michelle Bachelet. Además,
Parada fue impulsora de la campaña Marca AC en antiguas elecciones y el
año pasado se desempeñó como jefa de la campaña presidencial del
excanditato Ignacio Briones.

Parada
es nieta de Fernando Ortiz, detenido desaparecido en 1976 e hija de
José Manuel Parada, degollado en 1985 en plena dictadura militar.

La actriz, quien en octubre de 2020 votó Apruebo para una nueva Constitución, hoy está defraudada del proceso y se encuentra trabajando por la campaña del Rechazo.


Su familia pertenece a una parte importante de la historia política,
usted es parte de una familia comunista, tuvo familiares detenidos
desaparecidos e incluso su padre fue degollado. ¿Cómo se sanan esas
heridas que marcan mucho la vida?

“Yo
creo que cada uno vive un proceso personal, es muy difícil de
extrapolar la relación con la muerte en general y las muertes tan
traumáticas como lo fue la de mi padre y la desaparición de mi abuelo.
Yo creo que más que cicatrizar, primero es un dolor que nunca se va, uno
vive con el recuerdo. En el caso de mi padre, él me fue a dejar una
mañana al colegio y Carabineros de Chile lo secuestró y unos días antes,
habían secuestrado a otro. Yo escuché los gritos de mi padre cuando lo
estaban secuestrando, sin saber que era él, Carabineros le disparó a un
profesor, lo escuchamos y escuchamos un helicóptero que resguardaba la
zona, y yo ya había vivido la experiencia de la desaparición de mi
abuelo en el año 76 por la DINA, por lo tanto, yo crecí buscando a mi
abuelo. Entonces tenía mucho susto cuando secuestraron a mi papá y yo
tenía más miedo que desapareciera, más que muriera”.

Es una herida que siempre queda…

“Es
una herida que siempre queda, es un dolor que uno lleva consigo y ese
mismo dolor, lo vemos quienes somos capaces de trabajar con eso y tener
el convencimiento que es muy importante construir la democracia cada
día. La democracia no es un estado permanente, sino que es un proceso
que hay que ir la mejorando y por lo tanto, el recuerdo de ese periodo
tan negro de nuestra historia que fue la dictadura tan terrible de 17
años, es lo que a mí me hace cada día ser una convencida que la
democracia hay que cuidarla, que tiene que incluir a todos y que la
democracia es un sistema imperfecto”.

Después de lo que ha vivido, ¿por qué seguir en esto de la política?

“Yo
me fui 13 de años de Chile porque me dolía mucho vivir en este país, me
fui entre los 18 y 32 años, mi madre se casó con un chileno que vivía
en Francia, volvió a Chile y yo decidí quedarme en España porque me
dolía mucho este país y decidí volver en 2005. Estaba terminando el
gobierno de Ricardo Lagos y me di cuenta que ya no era el país con miedo
del cual me fui, era un país con diversidad y además había una
candidata mujer y eso era novedoso para el mundo. Y por eso decidí
volver”.

Y ¿cuándo se integra a la política?

“Recién
en 2012 –a Revolución Democrática- y lo que me impulsó a volver a ser
militante de causas políticas, fue ese gran movimiento estudiantil y ahí
me quedé con el bichito y dije: ‘Parece que mi trabajo en el mundo
cultural ya no es suficiente para hacer las cosas o cambios que quiero
hacer en la sociedad’; y me puse a buscar a estos jóvenes
revolucionarios y es así como lle
gué a Revolución Democrática”.

¿Qué pasa tras el estallido social? ¿Por qué usted deja de tener un pensamiento más cercano a la izquierda?

“Yo
no me siento de izquierda, siento que comparto muchos temas con el
mundo de la social democracia, quizás me considero una social demócrata
liberal”.

¿Está fuera de todas sus raíces comunistas?

“Sí,
absolutamente. Yo renuncié al Partido Comunista a los 16 años después
que se derribó el Muro de Berlín y fui consciente del poco apego por la
democracia que tiene el Partido Comunista y de lo que ocurría en las
dictaduras comunistas. Para mí, la democracia es una condición absoluta,
para que la democracia se pueda desarrollar y para que los seres
humanos podamos desarrollarnos en libertad”.

¿Usted siempre quiso una nueva Constitución?

“Siempre, o sea, hace más de 10 años”.

¿Usted votó por el Apruebo en el Plebiscito de Entrada?

“He hice campaña por el Apruebo”.

¿Por qué hoy día está por el Rechazo?

“Por
varias cosas, pero primero porque creo que lamentablemente la
Convención Constitucional hubo un grupo de las izquierdas que decidieron
incluir a una parte importante de la sociedad chilena, que es la
derecha, la centro derecha y el centro. Uno podrá tener la opinión que
sea de la derecha o de centro, les puede parecer muy mal en cómo han
actuado los últimos años, pero eso no significa que deban ser excluidos
de las grandes decisiones; y si lo que querían era sanar, reemplazando
la actual constitución que se hizo en contra de un sector, y si lo que
queríamos era tener un texto que representara a la gran mayoría de los
chilenos, lo que no se debía hacer era excluir a un sector y esto
significa que vamos a seguir teniendo un problema constitucional, ese es
el primer punto. El segundo punto es que yo creo que este texto aunque
contiene algunas innovaciones constitucionales y muy necesarias como la
paridad, el reconocimiento a los pueblos originarios, un catálogo de
derechos bastante extenso y avance en descentralización, tiene
problemas fundamentales en el ámbito constitucional”.

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