Luego de 33 años entregados al servicio de la ciudadanía, el general Claudio Pizarro fue llamado a retiro por la institución en la cual dejó huella, gracias a su trabajo y dedicación, especialmente apreciado en Magallanes, donde durante los últimos dos años de su carrera, ha sido el jefe de Zona de Carabineros en la región.
“Nosotros tenemos un inicio de carrera y también tenemos un final, nosotros sabemos cuándo va a ser ese final”, afirmó el uniformado natural de Quintero, Quinta Región, quien señala que cumplidos los 30 años de carrera en Carabineros “lo demás es añadidura”.
Respecto de los hitos de su gestión como máxima autoridad de la policía uniformada en Magallanes, valora en primera instancia el haber logrado un buen clima laboral, agradeciendo a todo el personal a su cargo por el compromiso con el alto mando, por el trabajo mancomunado y a las autoridades de gobierno, por su colaboración y disposición.
“Importante en cuanto a gestión es haber logrado que se destrabara la construcción de la Primera Comisaría de Punta Arenas”, señala el experimentado alto oficial, como logro emblemático de su accionar, señalando que era un proyecto que llevaba 26 años detenido y que se logró dinamizar.
“No es solamente una construcción para Carabineros, es una construcción para la comunidad”, destaca Pizarro ya que con este edificio “se brinda un mejor servicio y se tiene un mejor espacio para la atención del público”.
Adicionalmente, destacó la adquisición de sendas lanchas para Puerto Williams y Puerto Edén, la adquisición de vehículos incluyendo los buggy, que están próximos a llegar y para el próximo año la construcción de un cuartel para Puerto Natales.
En cuanto a la región, señaló Pizarro que “Magallanes aún es una región tranquilísima, uno llega acá y ve la impronta de la tranquilidad y la seguridad que aún se puede vivir en Punta Arenas, a comparación con otras partes del país, aquí estamos en un paraíso”.
Respecto a las preocupaciones en materia de seguridad, el jefe zonal comenta que ve a la región muy bien encaminada con sus autoridades, destacando que “eso es muy importante mantenerlo y que se siga trabajando en eso”.
Específicamente, en la temática delictual, plantea su preocupación por las lesiones, la conducción en estado de ebriedad, la inconducta vial y la violencia intrafamiliar, acciones que están fuertemente vinculadas a la decisión personal de los ciudadanos, o en el caso de la violencia intrafamiliar, la complicación de ser un delito que generalmente ocurre intramuros.
En lo personal, destaca el tema familiar con el orgullo de ver el interés que muestra su hijo por la institución de Carabineros. “En un principio, uno duda, pues es un trabajo muy complicado, peligroso y muy sacrificado, pero si él quiere y quiere seguir mis pasos yo lo voy a apoyar”.
Finalmente, al hablar de su sucesor, comenta que le conoce y que “es un excelente oficial y por algo lo ascendieron a general. Confío mucho en su trabajo y que podrá seguir el legado que dejamos porque aquí estamos de paso”.