En
la edición de Diario El Pingüino de ayer informábamos parte de un
estudio científico que llevó a cabo la Fundación Ciencia & Vida, el
cual detectó una fuerte caída de protección contra el SARS-CoV-2 en las
personas mayores de 70 años que fueron las primeras en ser vacunadas a
nivel nacional, por lo que también se hicieron parte de la imperiosa
necesidad de realizar un tercer proceso de inoculación en el mismo orden
en el cual comenzó a nivel nacional, vale decir, con los adultos
mayores, de manera tal de generar un reforzamiento en el sistema
defensivo contra el coronavirus.
En
ese sentido, el geriatra magallánico doctor Ramón Lobos explicó que los
comportamientos inmunológicos de los adultos mayores son muy variables.
“Hace
un año no teníamos vacunas, ahora tenemos por lo menos un camino con
las vacunas, y la evidencia del trabajo con las vacunas recién se está
sabiendo y se cruza con algo que es muy importante que es cómo es el
estado inmunológico de los adultos mayores, donde se asume que es igual y
parejo de acuerdo a la edad, pero hay gente de 60 años que funciona
inmunológicamente como de 100 y otros de 90 años cronológicos que
funcionan como si tuviera 60 o 70, entonces el estado inmunitario es muy
variable”, explicó el especialista.
Tercera dosis Pfizer
Lobos,
al igual que toda la comunidad científica, apela a una tercera, cuarta o
incluso quinta dosis de ser necesario para mantener el sistema de
protección lo más alto posible; eso sí, también deja entrever que esta
nueva dosis podría venir por el lado de las vacunas Pfizer.
“Las
vacunas lo que hacen es activar el sistema inmunológico de cada persona
para que responda en mejores condiciones al momento de presentarse un
virus; entonces, cómo está el nivel inmunológico de cada adulto mayor no
lo conocemos, y de cada cien adultos mayores vamos a tener gente que va
a estar muy bien y otros muy mal, entonces cuando uno hace políticas
públicas tiene que hacerlo pensando en el colectivo”, explicó Lobos,
quien añadió: “Pero en estos momentos hay que tomar las decisiones que
corresponden con una tercera, cuarta o quinta dosis incluso, con lo que
se plantea ahora, por ejemplo, que si has sido vacunado con Sinovac, que
la tercera dosis sea con Pfizer”.
“No solo estoy de acuerdo, pongo mi hombro para la tercera dosis, o la cuarta dosis o
lo que haya que hacer, porque en el fondo lo más importante es que
estas decisiones no son basadas en situaciones políticas o
administrativas, están levantadas con evidencias científicas que van
determinado cuáles son los caminos que hay que hacer;
entonces sucede que normalmente una vacuna se pone en funcionamiento
con años de estudios, y acá el estudio se va haciendo en simultáneo con
la enfermedad y estamos aprendiendo día a día, entonces es probable que
lo que hoy propagamos como información mañana probablemente habrá que cambiar, y hay que ir con los tiempos porque la enfermedad no permite esperar más tiempo”, manifestó Lobos respecto de la relevancia de tomar una decisión lo antes posible.