Los recursos son siempre escasos. En tiempos en que el Consejo Regional de Magallanes (CORE) se ha quejado por la falta de dineros para disponer en el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), una cuenta corriente del Gobierno Regional (GORE) contiene $ 4.200 millones pagados por la empresa concesionaria de Zona Franca de Punta Arenas, SRI, que aún no pueden ser utilizados.
Los recursos se generaron bajo el antiguo gobierno de Michelle Bachelet. En ese tiempo, el Ministerio de Hacienda, liderado por Andrés Velasco, había interpretado que los pagos de la concesionaria serían ingresados a las arcas nacionales. El Gobierno central terminó por reconocer que esos dineros podrían ser invertidos en la región, pero, hasta ahora, no se ha generado el mecanismo que permita su inversión.
“Esos dineros están en una cuenta corriente, perdiendo valor”, dijo ayer la senadora Carolina Goic. “He reiterado a las autoridades de Hacienda la necesidad de que se genere el mecanismo para que el Gobierno libere estos recursos”.