La Región de Magallanes ha sido una de las zonas del país que -hasta el momento- ha logrado contener la pandemia del Coronavirus.
El
trabajo en red con todos los hospitales y clínicas de la región y el
apoyo de la mayoría de los magallánicos y extranjeros han frenado los
contagios y la capacidad hospitalaria.
Ya
lo decía el lunes la seremi de Salud, Mariela Rojas, “nos encontramos
en la meseta, pero no sabemos cuándo va a descender”. En ese momento
enfatizaba que en el día 17 (hoy 18) después de la finalización de la
cuarentena total para la capital regional, se podrían observar los primeros resultados de la medida.
Pero
otra buena noticia se dio a conocer el lunes por este medio y es que en
conjunto con la Fundación Arturo López Pérez, el Hospital Clínico de
Magallanes se convirtió en el primer establecimiento público en realizar
transfusiones de plasma a pacientes que se encuentran graves de
Covid-19.
Dos
pacientes que han estado en esa situación y que le han realizado esta
terapia, han mejorado notoriamente en su evolución, incluso ambos se
encuentran en sus hogares.
Testimonio de primera transfusión
Una
de las pacientes que recibió este tipo de terapias fue Miriam Oyarzún
Ruiz de 58 años quien fue diagnosticada del virus el 4 de mayo y que
debido a sus complicaciones debió ser internada en el cuarto piso del
hospital.
Entrando
a una etapa de gravedad más grave y bajo su consentimiento, la
magallánica accedió a la propuesta del HCM en realizarle transfusión de
plasma de un paciente recuperado de Covid que desarrolló anticuerpos.
Trabajo que se realizó el 14 de mayo y que hizo mejorar favorablemente
el estado de la Miriam.
“El
primer cambio que tuvo al recibir el plasma fue que su frecuencia
respiratoria bajó, su estado se normalizó y los exámenes comenzaron a
mejorar. Su repunte fue notorio y dos días después salió de su estado
crítico. Una vez que nos propusieron esto, ella dijo que sí de
inmediato. Es importante que la gente acepte recibir esta ayuda y al que
pueda donar que lo haga”, narra Vanessa Flores, hija de Miriam.
Un magallánico que donó su plasma
Todo
empezó cuando el magallánico y asesor de la División APEC de la
Subsecretaría de Relación Económicas Internacionales del Ministerio de
Relaciones Exteriores, Ricardo Santana, se interesó en las informaciones
emanadas por la Fundación FALP quienes informaban que se encontraban
experimentando con el plasma de pacientes que se habían contagiado de
Covid para recuperar a los pacientes que se encontraban más críticos. Su
jefe que había llegado de Ginebra, Suiza, lo contagió a mediados de marzo.
En un abrir y cerrar de ojos se encontraba realizando su primera
donación -aunque confiesa que lo volvería a hacer- que duró alrededor
de 45 minutos y después puedo volver a sus labores habituales.
“La
recuperación es rápida, llegué solo y me fui solo, pensé que iba a
tener algún tipo de mareo, pero me habían informado que no era así
porque no me habían extraído la sangre. Me impresionó mucho el asombro
de los médicos porque una semana antes de mi primera donación, un
paciente que se encontraba en estado crítico ya se había recuperado. Así que por mi experiencia lo volvería a hacer cada vez que pueda”, señala Santana.