Hasta 50% menos de pasto por falta de lluvia afectan a la ganadería regional

“La preocupación no es ahora sino a futuro. Los pastos no han crecido de la forma esperada debido a la faja pluviometría y eso ha generado que estemos con un 40 por ciento menos de pasto y en algunos sectores hasta el 50%”, afirmó Sergio Busolich, productor ganadero de Magallanes, frente a la escasez hídrica que ha tenido que enfrentar el sector en el último tiempo y que durante el último gabinete económico celebrado en la comuna de Laguna Blanca, fue tema de debate entre autoridades y ganaderos locales el pasado jueves.

Falta de pasto
“En Última Esperanza se nota un poco menos por la vegetación propia de la zona, pero en términos generales se nota en todas partes. Yo he hablado con otros ganaderos que antes sacaban 800 fardos y ahora están sacando 500 que deben dejar como forraje para el invierno y aún cuando pudiera llover ya no serviría porque estamos fuera de estación, serviría para mantener un poco el pasto pero este no va a crecer mucho más. El tema es irreversible”, dijo Busolich.

Bajos precios
Otro de los temas preocupantes según Busolich es que la sequía se ha extendido a la zona centro sur del país, generando un problema extra a la comercialización del ganado, el que de acuerdo al productor ganadero ha bajado un 20 por ciento.
“Estamos entrando en una crisis por la sequía regional sumado a la sequía que existe en la región inmediata hacia donde va el ganado, en este caso a las regiones IX y X.
Busolich afirmó que existen ganaderos que tenían 3.500 ovejas y ahora por el exceso de oferta a raíz de la falta de lluvias tienen 2.800.
La escasez hídrica ha generado además consecuencias a las actividades asociadas a la ganadería y los empleos que mantiene durante la temporada, como el que presta servicios con maquinarias o el transportista que lleva ganado fuera de la región.

“Déficit temporal”
Sin desestimar la preocupación de los ganaderos, pero arrojando argumentos más técnicos sobre la situación, el director regional del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA-Kampenaike), Claudio Pérez, afirmó que “lo que hay que aclarar es que la crisis hídrica es en realidad un déficit hídrico. No se puede hablar de sequía porque este es un fenómeno de largo plazo y recurrente en el tiempo y en este caso no se ha dado, por lo tanto tenemos que hablar de un déficit hídrico temporal que afecta a los campos atribuible a el cambio climático que permite una baja de las precipitaciones a nivel nacional”, afirmó Pérez y agregó que la respuesta debe ser básicamente “tomar medidas de manejo haciendo un balance forrajero determinando cuál es la cantidad de pasto que se dispone para alimentar un número determinado de animales y ver si ese número coincide con la cantidad de animales que se tiene en el campo. Si la cantidad de pasto es menor a la de animales habría que comenzar a disminuir la masa basados en ciertos criterios para mitigar el déficit temporal, que no es sequía”, aseguró Pérez.

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