Un total de 20 hospitales construidos, 20 en ejecución y 20 en licitación fue el compromiso del Gobierno de Michelle Bachelet, que ayer tomó forma cuando la ministra de Salud, Helia Molina, entregó a la Presidenta el calendario de las edificaciones para los siguientes cuatro años. La lista, sin embargo, pone en el segundo grupo al recinto hospitalario de Porvenir, cuyo diseño ya fue licitado en el Gobierno anterior y cuya construcción se había comprometido para iniciar este año.
La emblemática iniciativa ha sufrido ya varios retrasos desde su primera concepción; las obras fueron licitadas en octubre de 2013, pero el proceso fue declarado desierto. Más tarde, en marzo, el llamado quedó abierto a fines del Gobierno de Sebastián Piñera, con más recursos que los de la primera oportunidad.
Fue el intendente Jorge Flies el que, tras el cambio de mando, tuvo que abrir los sobres de las empresas postulantes para la construcción del hospital, el 14 de marzo pasado (en la foto). Y la historia quedó hasta ahí. Tras varios reclamos de ex autoridades por la falta de noticias sobre el proceso, Flies dijo que el Ministerio de Salud y el Ministerio de Obras Públicas buscaban ejecutar las obras.
Pese a que Flies sostuvo ayer que la situación aún no se define, el recinto fue incluido en el cronograma entregado por el Minsal a Bachelet. “Estamos insistiendo para ver si es factible, mantener en ejercicio la licitación de Obras Públicas”, dijo la máxima autoridad regional. “Tenemos de aquí a la próxima semana para la definición de este proyecto”. Agregó que “si se hace cargo Obras Públicas, la licitación que tiene hecha es para comenzar a desarrollar el anteproyecto y ejecución en un solo proceso. Si lo toma Salud, hace en un proceso diseño y en otro ejecución. nosotros tenemos un proceso prácticamente terminado en Obras Públicas”.
Por su parte, el ex intendente Claudio Radonich dijo que “preocupa mucho que el Gobierno haya decidido atrasar una obra tan sensible e importante, que quedó lista durante el Gobierno pasado”. Agregó que “estas son políticas de Estado. Se echó para atrás al menos en dos años la construcción de un hospital que estaba listo. No se han transparentado las razones, la comunidad no ha sido informada y da la impresión de que estamos yendo hacia atrás respecto a la salud de los fueguinos”.
Sobre los dineros invertidos en el diseño de las obras, Radonich sentenció que “si se vuelve a licitar, significa que perdimos dineros millonarios y tenemos que saber por qué se tomó esa decisión”.