En
contacto con Pingüino Radio, Bernardo Bastres, obispo de Magallanes
realizó un llamado a la comunidad, que tome conciencia de lo que está
sucediendo en la región y en el país y además entregó un mensaje de
aliento a aquellos que tienen familiares enfermos y también a aquellas
familias que han perdido a sus seres queridos por causa del Coronavirus.
-¿Cómo ha sido celebrar las eucaristías sin público?
“No
me ha sido fácil celebrar la eucaristía así, pero he hecho el esfuerzo
de decir, aquí está toda la comunidad y en nombre de ellos realizo estos
sacramentos y también la manera de llevarles a la comunidad el mensaje
de Dios, a través de los medios y redes sociales podemos llegar a
muchos lugares, esto es una fortaleza, que lindo cuando la familia puede
unirse a través de las videoconferencias donde se puede ver a la otra
persona”.
-¿Cómo ha vivido usted esta pandemia que hay a nivel mundial y regional?
“Ayer
una enfermera contaba con tristeza lo que se vive en los hospitales,
donde los enfermos están solos y no reciben visitas, se les toca lo
menos posible, entonces debemos acompañar a todas estas personas con nuestras oraciones, nuestro cariño, nuestra cercanía a través de los medios”.
-¿Qué le parece el actuar de aquellos que no acatan la orden de cuarentena total?
“Por
mas medidas que hagan o que nos obliguen, no va ser ninguna solución,
aquí lo principal es la responsabilidad de cada uno, no podemos tener
contacto con otro, porque puedo ser portador asintomático, pero puedo
contagiar a otro, la edad de la mayoría de los contagiados en nuestra
región es gente joven y son ellos los que de alguna manera no han
acatado las normas”.
“Me
parece que la primera responsabilidad es de nosotros, los que somos
cristianos debemos saber que el día de mañana vamos a tener que
responder ante Dios de nuestra responsabilidad o irresponsabilidad en
estos tiempos”.
-¿Qué mensaje se le puede entregar a la comunidad en estos tiempos tan difíciles?
“El
mensaje a la comunidad, es que hay esperanza y mucha esperanza. Cristo
venció a la muerte, venció al pecado, al mal y esta pandemia que estamos
viviendo, creo que el Señor nos ha puesto en esta situación para que
aprendamos, no podemos ser los mismos después de esta pandemia, no
podemos tener las mismas personas que antes, hoy nos hemos dado cuenta
que necesitamos sentir al otro cerca”.
“Estamos
viviendo un tiempo que no nos gusta, pero nos permite que valoricemos
mucho más a las personas, las relaciones, que veamos que la fuerza de
nuestra vida está en cosas esenciales”.