Ya
han pasado más de 100 días desde que se iniciara el estallido social
del 18 de octubre y desde aquella fecha los desmanes no han parado en el
país y menos en la capital regional, donde viernes tras viernes somos
testigos de como diferentes inmuebles son destruidos.
Debido
al riesgo inminente que han tenido diferentes infraestructuras de vital
importancia, para que continúen con su atención y que no se vean en
riesgo, es que el Gobierno presentó durante diciembre un proyecto de Ley
que permitirá a las Fuerzas Armadas resguardar la infraestructura
crítica. Dicho proyecto de ley fue presentado en la Cámara Alta con
urgencia, para que pudiese ser aprobado a la brevedad, lo que ocurrió
finalmente en el Senado, donde fue aprobada la iniciativa por 28 votos a
favor, 12 en contra y una abstención.
Ahora
la iniciativa cuenta con discusión inmediata y pasará a segundo trámite
en la Cámara de Diputados. Sin embargo, al llegar a la Cámara de
Diputados, el Gobierno retiró la urgencia al proyecto debido a que la
iniciativa no tendría el respaldo suficiente para ser aprobada en la
Cámara de Diputados, donde se realizará el segundo trámite.
La
propuesta del Gobierno necesita un quórum de 3/5 para ser aprobada en
la Cámara Baja, lo que equivale a 93 sufragios de los parlamentarios.
Esta es una de las principales complejidades que enfrentaría el
Ejecutivo y que los llevó a aplazar la discusión para marzo.
Tras
esta decisión del Gobierno de retirar la urgencia al proyecto y de como
el gobierno busca enfrentar el vandalismo, Diario El Pingüino, le
consultó al abogado Claudio Moran, respecto a cómo el Gobierno ha
llevado adelante esta situación, ante lo cual Morán, fue crítico en
señalar que el Presidente Piñera le tiene miedo a los organismos de
Derechos Humanos, agregando el abogado que “creo que, si existe riesgo
de ataque a infraestructura vital, ello amerita por sí solo Estado de
Emergencia o de Sitio, de frentón. Dejemos eso de escondernos detrás de
leyes, las leyes no funcionan solas, son las personas las que las hacen
funcionar, y el Estado abandonó su deber constitucional de garantizar el
orden público ¿por qué?, porque Piñera le tiene terror a muchas cosas,
entre ellas a los organismos de derechos humanos”.
“Pero
los derechos son para las personas y no las personas para los derechos y
hay que atreverse a proteger a los habitantes del territorio y usar la
fuerza sin complejos. La falta de voluntad
del gobierno no puede ser suplida por leyes. Ése es otro engaño en
boga. En cuanto a las autoridades locales no hacen ni harán nada porque
no existen. Entiéndase de una vez: Chile no tiene gobierno, es un barco a la deriva”.