Un duro análisis de la actual situación epidemiológica regional, hizo el infectólogo del Hospital Clínico de Magallanes, doctor Rodrigo Muñoz, en entrevista con el programa Barómetro de Pingüino Multimedia.
– Doctor, usted estuvo invitado a este programa el 16 de abril, en medio de la primera cuarentena. ¿Qué nos pasó que, luego de superarla, volvimos a esta misma situación?
“Lamentablemente
es la naturaleza de esta infección viral. Esto ha tenido un
comportamiento que ha sido predecible en caso que uno no cumpla con
todas las medidas y se haga una restricción completa de la restricción
viral que es algo bastante difícil de hacer. Tal vez las causas sean
distintas, pero lo que está claro es que no hemos sido capaces aún de
cortar la circulación viral desde que tuvimos la primera ola en abril,
desde que empezó a circular el virus. Aunque haya pocos casos, siempre
tuvimos casos. La única forma es que no haya ningún contacto con las
personas que es algo muy complejo o tener una vacuna para solucionar el
problema”.
–
En abril, usted habló que era muy probable que hubiera segundas olas y
que Magallanes podría ir un tanto adelantado respecto de lo que ocurre
en el resto del país. ¿Lo que viene para la zona central del país también podría ser complejo?
“Nosotros
desde el inicio teníamos la sospecha de que Magallanes era el lugar
inicial de la circulación viral masiva y que lo que viviéramos se iba a
replicar después en Santiago. Lamentablemente, eso se cumplió. Santiago
está saliendo de un problema bastante complejo, con un uso de camas
intensivo brutal, hasta un 400% de la capacidad instalada habitual,
tenemos la sospecha que lo que estamos viviendo ahora con esta segunda
ola se repita en el resto del país. De hecho, hemos visto fenómenos
similares en España y otros países europeos”.
– ¿Esta alza se puede explicar por el aumento del testeo en Magallanes?
“Hoy
tenemos una capacidad de testeo notablemente mejor que la de abril.
Cuando partimos, hicimos énfasis en armar en la región un lugar donde se
pudieran hacer los estudios de biología molecular, la PCR para el
Coronavirus y eso se logró en el CADI y después en el hospital. Así que
hay una capacidad instalada. En abril, teníamos una capacidad para
estudiar en el mejor de los casos 50 casos al día y hoy son más de 600,
así que tenemos una capacidad mucho mejor de hacer diagnóstico. En estos
11 días que llevamos de cuarentena todavía es muy poco tiempo para
esperar que bajen los casos, así que es de esperar que sigamos teniendo
estas cifras por algunas semanas todavía, no sabemos hasta cuando”.
– Pero más de mil casos en 11 días es preocupante, es un tercio de la cantidad de contagiados totales hasta ahora...
“Esto
depende mucho de la capacidad de testeo que tenemos. Tal vez si
hubiéramos tenido esta misma capacidad de testeo en abril, tendríamos
cifras similares o tal vez mayores, no lo sabemos”.
– Hay más de mil magallánicos que son casos activos y, por lo tanto, pueden estar contagiando a muchos más habitantes.
“La
estrategia de hacer tanto PCR es para identificar en forma precoz a las
personas asintomáticas. Cuando alguien se hace una PCR porque es un
contacto estrecho, esos pacientes debieran dejar de circular en la
comunidad y me imagino que en la gran mayoría de los casos, se quedan en
su domicilio esperando el resultado. Una vez que el resultado está, la
Seremi tiene que notificarlo y hacer el estudio de otros contactos que
pudiera tener, así que esperamos que a partir de estos mil pacientes que
están identificados, no haya circulación comunitaria importante sino
que solamente se circunscriba a su núcleo familiar más cercano.
– ¿Los asintomáticos son realmente los más peligrosos, debido a su alto potencial de contagio?
“Claro,
el asintomático tiene la misma posibilidad de contagiar que aquel que
tiene síntomas. En abril, se pensaba que los asintomáticos no eran más
de un 10 por ciento del total, pero hoy se ha visto en estudios de brote
que pueden llegar hasta un 40% e incluso más. El problema es que el
asintomático es una persona que circula por la comunidad sin tener idea
que está enfermo y, si no tiene cuidados como el uso de mascarillas y el
lavado de manos, entonces va a contagiar a una gran cantidad de
personas y así el virus sigue circulando en la comunidad”.
– Si el asintomático nunca se hace un testeo, ¿entonces pudo contagiar a muchas personas durante estos seis meses?.
“El asintomático tiene el mismo potencial
de contagio de un sintomático que son 14 días. Muchas veces podemos
identificar en un estudio de brote, donde tenemos una familia de seis
personas y una de ellas es sintomático, le hacemos PCR a esa persona y
sale positiva y estudiamos a su núcleo familiar, vamos a encontrar a
algunas personas con PCR positiva y que no tienen síntomas. No sabemos
hace cuánto está contagiado. Como lo que queremos es cortar la
circulación viral, lo que hacemos entonces es que ellas estén en
cuarentena por 14 días y ahí se corta la circulación viral de esa
persona. No es efectivo que esa persona contagie durante seis meses”.
– ¿Cómo se han producido la gran mayoría de los contagios?
“La
mayoría sigue siendo por contacto cercano de alguien ya sea sintomático
o asintomático que no usa mascarilla o algo para contener las gotitas
que salen de esa persona. Hay algunos estudios que hablan de sospecha de
infección aérea, pero todavía no hay evidencia dura”.
– ¿Si alguien está contagiado puede contagiar a la mascota?
“Muy
buena esa pregunta, porque poco se ha dicho. Hay algunos animales que
podrían contagiarse, pero no está claro que esos animales puedan pasar a
su vez, el virus a los humanos. Ya se sabe que los felinos se pueden
contagiar con Coronavirus, pero no está claro si pueden contagiar a las
personas. En Nueva York, durante abril y mayo, se estudió leones y
tigres del Zoológico del Bronx y se comprobó que eran portadores de la
cepa del Coronavirus. En Europa, se eliminó granjas peleteras para
algunos animales, como prevención”.
–¿Y el animal puede enfermarse?
“El animal es asintomático. Lo que se ha visto es que el perro no hace esta portación”.
– ¿Qué pasa al interior del Hospital Clínico de Magallanes? ¿Hay muchos funcionarios contagiados?
“El
hospital está con toda su capacidad instalada para atender a pacientes
Covid. La UCI tiene 24 camas y de ellas están ocupadas 20 o 21, así que
hay un uso de la infraestructura hospitalaria bastante importante. De
hecho, se están haciendo, al igual que en abril, planes B para tener
mayor capacidad que es instalar unidades de manejo intensivo en otros
lugares que no son los habituales como recuperación de anestesia o la
UCI pediátrica o, lo que se hizo en abril, que es trasladar pacientes a
Santiago. Lamentablemente, nosotros como funcionarios, también estamos
expuestos y si hay una circulación viral muy importante y los
funcionarios también tienen el mismo riesgo de contagiarse afuera. La
cantidad de funcionarios contagiados es reflejo de eso”.
– Se habla de 75 funcionarios contagiados.
“No
sé ahora la cifra exacta, pero sí hay un número importante, al igual
que en la primera ola, lo que ha requerido que la gente repita turno o
hacer algún trabajo extra”.
– ¿Todavía no se ha producido el colapso de Semana Santa, cuando que aeroevacuar a pacientes a Santiago?
“Lo
que pasa es que hay diferencias con la crisis de abril. Hemos aprendido
como equipos de salud, la gente de la UCI o quienes trabajan con
pacientes en sala, a manejar a los pacientes usando toda la evidencia
que ha salido en el camino. Ya aprendimos que no es tan necesario
recurrir a métodos tan invasivos como es el ventilador mecánico. Hoy el
número de pacientes que tenemos en ventilación mecánica es mucho menor
que en abril, se están usando otras modalidades de oxigenación, como las
cánulas nasales de alto flujo y que empezamos a usar en esta ola. Ya no
existe este susto inicial del manejo de los pacientes, conocemos la
patología, sabemos lo que hay que hacer, hay fármacos como los
corticoides, también se está usando el plasma de convalecientes que
todavía no está 100 por ciento probado pero hay evidencia que puede
servir”.
– ¿Cómo ha sido la respuesta a los llamados para donar?
“Lamentablemente,
no hemos tenido donantes suficientes para abastecer la necesidad de
plasma para todos los pacientes que nos están llegando. Entonces tenemos
acceso a plasma a través de la fundación Arturo López Pérez”.
– Usted señaló enfáticamente, que en Magallanes sería una
irresponsabilidad volver a clases presenciales. Hace poco, se anunció
un permiso para que en Fiestas Patrias se pueda reunir de cinco a 10
personas para celebrar. ¿Se pensó en Magallanes que tiene la tasa de
contagios más alta del país?
“Yo
me imagino que es una decisión que se tomó en global pensando en
Santiago. Creo que hay que revisar la situación local y que es necesario
plantearle a la autoridad. No creemos que sea muy bueno hacerlo en este
momento. No creo que sea una decisión que se tome en todo el país,
independientemente de su situación”.
– Llama la atención que esto se decide después que el ministro visita Punta Arenas. ¿Se reunió él con los infectólogos del Hospital Clínico de Magallanes?
“Tuvimos
una pequeña conversación con el subsecretario de Redes Asistenciales
(Arturo Zúñiga). Nos preguntó la situación, les contamos nuestra opinión
y los problemas que nos toca manejar”.
– ¿Sintieron que la autoridad nacional está preocupada por Magallanes?
“Nos
dio la impresión que sí. Fue una visita que incluyó muchas partes del
hospital, sé que fueron a la seremi por la situación de ésta y hubo
alguna noticia importante para mejorar la trazabilidad y cortar la
transmisión del virus, con más funcionarios capaces de llamar en forma
rápida a los pacientes y tener mejoras en la trazabilidad”.
– ¿Sintieron un cambio en el manejo de la pandemia en los mandatos de Jaime Mañalich y Enrique Paris?
“Las
líneas generales siguen siendo similares, testear, trazar, manejar a
los pacientes graves es algo que se armó bien. Pero sí sentimos que hubo
un cambio importante como se comunican las cosas y eso para la
población es muy necesario, sobre todo cuando llevamos tantos meses
trabajando en esto. Nosotros venimos trabajando como hospital desde
enero, pero para la población es muy complejo entenderlo y pensar que
las soluciones tampoco son fáciles y, para que este problema se
solucione, requerimos que la población nos apoye y haga lo que se
requiere como el aislamiento social y el uso de mascarillas. Por lo
tanto, es muy importante el trabajo conjunto que se note que las
entidades trabajan coordinadas pues probablemente pasemos el año
completo a cargo de la pandemia”.
-¿Cómo se siente usted cuando ve gente que aún hay gente que sigue sin usar la mascarilla?
“A
nosotros nos da pena, ver que no hemos sido capaces de lograr que la
comunidad sea capaz de seguir las recomendaciones. Esto no es tan fácil
como decir “hagan las cosas” y se hacen. Es un tema que tiene muchas
aristas. Incluso hay un grupo de personas que no lo cree y piensa que
hay una manipulación para quitarle algunos derechos. Incluso, no sabemos
si una vacuna va a ser la solución final. Éste es un virus que tiene un
comportamiento tan variable que puede ocurrir que la vacuna,
finalmente, sea sólo una vacuna estacional, como ha ocurrido con la
influenza. La ciudadanía tiene que entender que éste es un problema de
todos. Lo que las personas hacen o dejan de hacer puede tener efectos en
sus familiares o con hospitales colapsados y, algo importante, es todo
lo que ha pasado con las otras patologías que hemos dejado de atender
porque tenemos los hospitales repletos por el Covid”.
– Tenemos que acostumbrarnos totalmente a usar la mascarilla...
“Lo
más probable es que la mascarilla se mantenga por un tiempo largo, uno o
dos años más. No lo sabemos. Si se logra una vacuna efectiva 100% que
sea capaz de prevenir totalmente la circulación viral y aparición de
casos, eso va a ser una solución final. Pero probablemente vamos a tener
estos circuitos de circulación viral por un año o dos años más.
-¿Con los abultados números actuales se perdió otra vez la trazabilidad en Magallanes?
“Estamos
viendo importantes mejoras en relación a esta materia. La seremi
contrató un buen número de personas y se habilitaron muchos cargos para
mejorar esta trazabilidad. El solo hecho de entrar en cuarentena debiera
ayudar, pero eso va a ser variable y una de esas variables es la
inercia, el número de casos que tenemos detrás y eso indica que la
cuarentena puede ser, al menos, tan larga como la que vivimos en abril”.
– ¿Se pueden buscar culpables en esta materia? ¿Es sólo una responsabilidad de las autoridades o también hay responsabilidad ciudadana?
“Culpar
a alguien en una situación tan compleja como ésta es injusto. Tal vez
todos tengamos algo de responsabilidad. Hoy sabemos cosas que no
sabíamos hace cuatro o cinco meses, podemos coordinarnos mejor, hacer un
mejor estudio de casos, creo que podemos coordinarnos mejor y seguir adelante. Creo que todos sabemos
lo que hemos hecho bien o mal y eso no incluye sólo a los equipos de
salud, sino a toda la comunidad, por ejemplo, gente que se aburrió en
algún momento de usar la mascarilla, eso es entendible. Pero lo
importante es que tomemos conciencia de nuestros errores y seguir para
adelante trabajando todos juntos. Lamentablemente, a groso modo se
observa una mayor circulación que en abril”.
– ¿Hay evidencia de recontagiados en Punta Arenas?
Tenemos
sospecha en varios pacientes. Al menos, 4 o 5 que recuerde. Como
tenemos una capacidad técnica de hacer estudios de cepa y secuenciación
viral puede que en algún momento tengamos
mejor información sobre eso. Hasta ahora, hemos visto casos de cepas
distintas y eso hace que las personas tengan más posibilidades de
contagiarse de nuevo”.
–¿La cepa actual que estamos sufriendo en Magallanes, es la misma que azotó en abril?
“Eso no lo sabemos exactamente. Se va a hacer un estudio de secuenciación genética del virus de la situación que tuvimos en la segunda ola con los casos de las pesqueras y en esta tercera ola, que es más global y comunitaria.
Puede que en algunas semanas, tengamos resultados y eso lo está viendo
el doctor Navarrete. El CADI está haciendo un trabajo técnico muy
importante en este sentido”.