Marbet Díaz Barría es hermana de Omar Díaz, desabollador que fue asesinado hace casi ya tres años, por su propia familia.
Esta
semana se conoció que la esposa y la hija de Omar Díaz salieron en
libertad desde la cárcel, luego de que el hijo se declarara culpable del
delito.
Esta situación, según Marbet, no puede pasar, porque todos tienen participación en los hechos.
“Estamos
esperando que vaya surgiendo la noticia y las pruebas en contra de
Margarita, Omar y Constanza (familia del desabollador). Yo me entero de
que salieron libres, que la justicia determinó que tenía que liberarlo y
estar en vez de la cárcel en su domicilio, creo que las pruebas estaban
más que suficientes para seguirlos reteniendo en prisión preventiva y
la justicia sabrá porque hace ese acuerdo con el principal imputado”,
señaló la mujer.
Agregó que, con un hecho con semejante violencia, no puede haber sido cometido por una sola persona.
“Él
dice que fue el, pero yo no lo creo, porque una persona sola no hace
ese horrendo homicidio, y él tiene que tener ayuda de ellas igual, la
verdad que la justicia y el tiempo me van a dar la razón; desde un
principio yo tenía sospecha de ellos, pero hay que darle tiempo al
tiempo. Ellos están complementados todos en la misma situación, de
acuerdo a la justicia y al juez, que es abogado, la Fiscalía, PDI, ellos
están haciendo su trabajo, con el tiempo me van a dar la razón, porque
hay que buscar todas las pruebas y ellos van a tener que pagar lo que
hicieron”.
El
próximo viernes se cumpliría el tercer año de lo ocurrido con su
hermano, y Marbet, pide que a los tres imputados se le aplique la máxima
pena impuesta por la justicia.
“Estamos
cerca de una semana para cumplir los tres años y yo no voy a bajar los
brazos porque esto no puede quedar impune, somos personas de trabajo, mi
hermano también, lo que digan o dejen de decir, no es así, mi hermano
siempre trabajó, y yo le voy a hacer justicia, porque este horrendo
crimen tiene que ser con justicia y con la ley, darles la condena máxima
a todos, a todos por iguales. Yo pido una condena máxima, ojalá pena
perpetua para los involucrados directos, y para los ayudantes también, y
que se vayan al pozo no más, se ensañaron con mi hermano, y tiene que
haber justicia, como cuando pasa algo con una mujer, con el hombre
también”, indicó Marbet.
Referente
a la violencia, dijo que “ellos podrían haberse separado, haberse
alejado, los chicos son adultos y no llegar a una cosa tan horrenda como
esta. Nosotros siempre vimos un actuar que siempre andaba con su mujer
para arriba y para abajo, y cuando se quedaba en mi casa tarde, la
llamaba y le avisaba, para que esté con nosotros, y no me explico que
pudo haber gatillado este horrendo crimen, ellos son mis padrinos de
casamiento, si hubiese sido todo malo, no lo iban a hacer, porque uno no
los busca si son malos”.
Ahora
espera que “si ellos son los culpables que sigan cumpliendo la condena,
pero de manera efectiva y no en su casa. Ella sufre violencia
intrafamiliar, lo dice, y no es así, me hubiese dicho a mí y hubiésemos
hecho la denuncia, y tantos años que los conozco nunca tuvieron golpes,
ni maltratos. Nos hablábamos periódicamente, y nos juntábamos en su
casa, o en la mía”.
Recordó
además la última vez que vio a su hermano, lo que “fue el mismo día
lunes, porque él vino acá a buscar a mi marido para trabajar, eso fue el
5 de febrero, él estuvo trabajando acá, llegó a las nueve de la noche
con mi marido y él se fue a su casa, y todo estaba bien, él iba a venir
al otro día para seguir trabajando
en la parcela de él, pero no volvió nunca, hasta los días de hoy.
Cuando ya no vino para acá, mi cuñada me llama si se había devuelto para
acá, y yo le dije que no, le dije que se había ido a las 21 horas y no
supe nada de mi hermano, y nosotros empezamos a buscarlo como familia,
mi marido, unos amigos, buscamos con harta gente, por los campos, hasta
que lo encontramos por allá en un sitio eriazo”.