Dos
años y 27 días han pasado del fallecimiento del desabollador, Omar
Didier Díaz Barría, quien fue ultimado de manera violenta por
desconocidos en Punta Arenas.
Maribeth, hermana del fallecido, conversó con Pingüino Radio ayer al mediodía.
La
mujer, quien se encuentra muy afectada, indicó que cree que la PDI no
tiene las herramientas para poder solucionar el caso y dar con los
culpables.
“Desde
un principio todo ha sido extraño y raro, no tienen nada de pistas.
Creo que la policía le quedó como poncho esto, porque la verdad me
pimponean por todos lados. Desde un principio he pensado yo que lo raro
del crimen, a través del tiempo, he ido sacando mis propias
conclusiones. Se lo he dicho a la PDI, pero no por lo que pasó, sino que
por las condiciones de la naturaleza, del tiempo. La doctora, porque yo
fui a los dos o tres días cuando le hicieron la autopsia, la doctora me
dio una conjetura, que en ese momento yo no la analicé, y que me
prepare porque supuestamente iba a ver personas, que tenía que tener una
sicóloga por lo que iba a venir. Yo deduje que era un tema fuerte lo
que venía. Ha pasado el tiempo, he tocado hartas puertas, a Eugenio
Campos, el fiscal que me recibió, pero tampoco me dio ningún indicio de
qué podía haber sucedido, pero como yo soy la hermana, tampoco me
tomaron mucho en cuenta”, señaló la mujer.
Con
respecto de las hipótesis que manejan, señaló que han dicho que “lo
pasaron a buscar, que lo llamaron por teléfono, del por qué salió de la
casa, otros medios dijeron que salió de mi casa y no llegó a su casa. Es
mentira, él estuvo en mi casa, como todos los días, pasaba en la mañana
y en la tarde, porque tenía un campo cerca de ahí. Esa tarde, a las
21.00 horas estaba en mi casa y salió a su casa, él estaba cansado, muy
cansado, porque había pintado un auto. Después fue a su parcela con mi
marido, y llegaron de vuelta a las 21.00 horas, pero estaba muy cansado,
por lo tanto no se quedó y se fue porque estaba cansado. Encuentro muy
raro que haya salido a comprar cigarrillos,
y no subió al segundo piso, y que mi cuñada iba a comprar cigarrillos.
Él se fue a su casa y llegó a su casa, de ahí mi cuñada dice que salió y
que no volvió, que se perdió, al otro día se perdió y se perdió, como
podría pasar ello”, dijo.
Agregó
que “no me calzan conversaciones, declaraciones, me hubiese gustado que
la familia de mi hermano se hubiese pegado a mí, buscando justicia y no
ha sido así. Mi cuñada es madrina de casamiento, mi hermano era el
padrino. Yo los quiero mucho, los respeto mucho, pero siempre me ha
causado un poco de extrañeza que no estén a mi lado. Cada uno manifiesta
los dolores a su manera, cuando uno quiere a alguien, el dolor lo deja
de lado y después es el descanso”.
La mujer dijo que no bajará los brazos, hasta que se sepa qué fue lo ocurrido con su hermano.