Ayer, en la Iglesia María Auxiliadora Don Bosco, se le realizó una misa al taxista Marcelo Vergara, fallecido el fin de semana en un accidente de tránsito a causa de un conductor en estado de ebriedad.
Sus hijos Constanza y Marcelo llegaron a Punta Arenas para efectuar el trámite de retiro del cuerpo desde el Servicio Médico Legal, que se concreto la mañana de ayer, siendo luego llevado para la misa respectiva.
Tras el oficio, Marcelo señaló que esperan como familia que la justicia haga su trabajo, argumentando que pese a todo no guardan rencor con el causante del hecho: “Nosotros no guardamos ningún rencor ni nada, es un niño tonto haciendo estupideces y nos interesa que se haga justicia para que ninguna persona ebria vuelva a matar a otra y que no se vuelva a repetir y que la justicia se haga cargo de las circunstancias”.
Señaló que lo que se tardó fue la entrega del certificado de defunción, un trámite que retraso el traslado de los restos de su padre.
“Por lo menos algo las leyes se han endurecido y por lo menos las personas que encuentran con grados alcohólicos le quitan la licencia. Nosotros estamos haciendo un seguimiento a la Fiscalía, y descubrimos un problema en el parte, porque dice que el auto de mi padre es un Mazda pero era un Nissan V16. Venimos de muy lejos pero seguiremos la causa lo más cerca posible. Tuvimos que ir cuatro veces a la Fiscalía para que nos den el certificado de defunción”.
Informaron que su padre llevaba cerca de diez años viviendo en Punta Arenas y que sus restos serán sepultados en Río Bueno.
“Uno tiene que ponerse en todos los casos, pero igual siempre puede dar mala espina y por ingresar mal algo puede cambiar todo. El estaba bien de salud, ahora lo tenemos que trasladar de Río Bueno de donde es él y llevaba cerca de diez años viviendo en Punta Arenas”, señalaron sus hijos.