Tras permanecer semanas en la UCI del Hospital Clínico de
Magallanes, Fernanda Cárdenas, de 33 años, falleció durante la mañana de ayer,
producto de un teratoma ovárico (tumor encapsulado con componentes de tejidos u
órganos).
La joven ingresó al recinto hospitalario y la nebulosa en
cuanto a su diagnóstico fue difícil de despejar. En principio se pensó que se
trataba de una complicación derivada de un tratamiento para adelgazar que había
comenzado. Por alrededor de cuatro meses, Fernanda había tomado pastillas para
bajar de peso, sin embargo con el correr de los días la teoría se descartó por
parte de los médicos tratantes, según explicó el marido de la mujer, Patricio
Segovia.
Con el correr de los días, el diagnóstico derivó en que
la joven que se desempeñó por un tiempo
como técnico paramédico en el mismo recinto donde fue atendida, tenía un teratoma
ovárico.
Frente a esto, el paso a seguir fue intervenirla
quirúrgicamente para extraerle el ovario izquierdo. El procedimiento se le
realizó durante la primera semana de mayo, tras lo cual Fernanda mostró una
mejoría, aunque su estado se mantenía de cuidado.
En el hospital se le realizaron otros exámenes que se
mandaron a analizar fuera de la región. Sin embargo, los resultados no alcanzaron a llegar cuando la joven se agravó
nuevamente.
Según explicó el esposo de
la fallecida, la patología que padecía su mujer afectaba directamente al
sistema nervioso central, lo que provocaba que no hubiera control de su
temperatura corporal.
Justamente esta alza de
temperatura derivo en que a la joven se le desatara una encefalitis, que fue lo
que finalmente provocó su muerte.
La noticia provocó gran
pesar entre los doctores y funcionarios del Hospital Clínico de Magallanes,
puesto que la joven, además de haber trabajado personalmente en el recinto por
un tiempo, era hija de una funcionaria del
hospital, que había desempeñado labores allí, también como técnico paramédico
en pabellón, por 36 años y que actualmente está jubilada.
Fernanda
además era madre de dos menores, uno de ocho años y otra de dos años, por la
cual había dejado de trabajar para poder cuidar personalmente.
Desde
ayer, la joven es velada en la Iglesia Metodista Pentecostal de Punta Arenas,
ubicada en Avenida Frei 1317. Hoy se la continuará velando en el mismo lugar y
mañana se efectuará su funeral, luego de un responso a las 15 horas.