Por
décadas Luis Bórquez se desempeñó como suplementero en Punta Arenas,
ocupando en varios periodos el cargo de presidente del Sindicato de
Suplementeros, uno de los más tradicionales de la capital de la Región
de Magallanes.
El
trabajo de suplementero en la capital regional es distinto al que
realizan sus pares en las distintas localidades del país, principalmente
porque día a día deben enfrentarse a las inclemencias del tiempo, y
pese a ello se encargaban de hacer llegar los diarios hasta los hogares
suscritos y además vender los periódicos en distintos lugares.
El
fin de semana ingresó al Hospital Clínico de Magallanes, debido a un
sangrado nasal agudo, así lo manifestó Ema Cerpa, esposa del presidente
del Sindicato de Suplementeros.
“Nosotros
llevábamos 30 años juntos, él más de 30 años llevaba la vida de
suplementero. Siempre trabajaba de suplementero. Tenía su kiosco, que
trabajaba, y cuando empezó la pandemia entregó, se vino a la casa y
dejó.
Él estuvo de presidente muchos años, varios periodos, elegido por
votación. Sufría de hipertensión y diabetes, eran enfermedades que él
tenía controladas con sus medicamentos. Él estaba bien de salud. Empezó
con una hemorragia, me fue a buscar al trabajo, a las cuatro de la
tarde; me estaba esperando con un café, que le gustaba, llegamos a la
casa, estábamos esperando y preparando las cosas para el 18. Como las 11
de la noche le vino una hemorragia nasal, nos fuimos rápido, no antes
de preguntarle si había mareos, si tenía dolor de cabeza, algún síntoma,
él se fue manejando su automóvil al Hospital Clínico de Magallanes”.
Recuerda
que “a él lo ingresaron, y lo vio a un médico, y de ahí salió con un
tapón en la nariz, con una citación para hoy al otorrino. Llegamos acá,
se sentó en su sillón, le gustaba mirar la televisión, cuando nuevamente
volvió la hemorragia y volvimos al hospital. Ahí lo recubrieron otra
vez, lo vieron llegar, y lo hicieron pasar, lo atendieron nuevamente y
le pusieron una sonda en la nariz, se le hizo un examen de sangre, de
ahí me avisan que va a quedar hospitalizado en observación”.
Ema
Cerpa continúa el relato diciendo que “yo me volví a las 3 horas
aproximadamente, y no me llamaron, y él me dijo que me venga a la casa, y
que al otro día tenía que llevarle los útiles de aseo. Cuando a las
siete de la mañana del día 18 me avisan que tengo que ser fuerte, que me
tienen que dar una noticia y que él había fallecido”.
Referente a su causa de fallecimiento, expresó que “las palabras precisas que
me dijo la doctora, para nosotros es impactante lo que pasó. No se sabe
qué ocurrió con Luis. Él se fue conduciendo, sin mareos, sin dolor de
cabeza; fue al baño, conversó con sus compañeros de sala, se acostó y
después en la ronda, por lo que he sabido, cuando llegaron a verlo él
estaba fallecido. Ellos me dieron la posibilidad de solicitar una
autopsia por su causa de muerte, entonces ahí decidimos hacer la
denuncia, para que la autopsia se haga en el Servicio Médico Legal y no
en el Hospital Clínico de Magallanes”.
Su trabajo
Durante
sus años como suplementero, Bórquez también se encargó de distribuir
Diario El Pingüino, concurriendo constantemente a las oficinas de
nuestro medio, ubicadas en Avenida España 959.
Marcelo
Vergara, encargado de Distribución de Diario El Pingüino, recuerda que
“en varias oportunidades tuvimos la oportunidad de conversar, y siempre
tenía buenas ideas de cómo hacer llegar los diarios a las personas, era
un hombre muy organizado y que se nota que estaba involucrado años en el
mundo de los suplementeros; siempre demostraba la buena coordinación
que tenía para ejercer su trabajo y liderar a sus compañeros de
funciones”.
Desde Pingüino Multimedia hacemos llegar las más sentidas condolencias a los familiares y amigos de Luis Bórquez Q.E.P.D.