La Iglesia Católica de Magallanes dará inicio hoy a la tradicional Semana Santa con la celebración del Domingo de Ramos, que es una ceremonia destinada a conmemorar la triunfal entrada de Jesucristo a Jerusalén en medio de la agitación de ramos de palma. Por ello su nombre.
De acuerdo con el calendario programado por la diócesis, el miércoles santo a las 19.00 horas en la Iglesia Catedral, se oficiará una misa diocesana única presidida por el obispo Bernardo Bastres, quien estará acompañado de los sacerdotes de la diócesis. Esta será la oportunidad para que se proceda a la renovación de las promesas sacerdotales y la bendición de los santos óleos, que se usarán en las unciones a los enfermos durante el año.
Al día siguiente, es decir, el Jueves Santo, a las 19.30 horas, en la Catedral y en las demás capillas e iglesias -con pequeñas variaciones en su horario- se celebrará la Cena del Señor, llamada también la “Última Cena”, que recuerda la instauración del sacramento de la eucaristía, porque hace ya más de dos mil años, Jesús tomó el pan y después de bendecirlo, lo compartió con los Apóstoles, diciéndoles “tomad y comed todos de él, porque este es mi cuerpo” y después hizo lo propio con el vino, diciéndoles “Bebed todos de él, porque esta es mi sangre que será derramada por vosotros”.
Posteriormente, el Viernes Santo (a partir de las 15 horas) en la Catedral y en las comunidades se recordará la pasión de Jesucristo, con la ceremonia de la adoración. A las 17.30 horas se bajarán las imágenes del Vía Crucis.
En tanto, el Sábado Santo será la Vigilia Pascual, que se iniciará a las diez de la noche en la Iglesia Catedral.
Y finalmente, el Domingo de Pascua -en sus horarios habituales- se realizarán eucaristías en las diferentes comunidades.
El vicario de la diócesis María Auxiliadora, Fredy Subiabre, invitó a los católicos a participar de las diferentes celebraciones que tienen preparadas.
Además, Subiabre señaló que “hoy los católicos debemos darle sentido a estos días de “Semana Santa” porque toca lo esencial de nuestra fe, que es la muerte y la resurrección del Señor, que es lo que a nosotros nos hace cristianos. Es significativo que podamos acercarnos a la vida de la comunidad para celebrar estos acontecimientos que renuevan nuestro encuentro profundo con Jesús y el evangelio”.