Hoy
se cumplen seis días de la activación del incendio en la Forestal
Russffin, en la comuna de Timaukel. De acuerdo a la Corporación Nacional
Forestal (Conaf) hasta ayer el siniestro había afectado a más de 160
hectáreas de vegetación natural.
Aunque
el sábado las condiciones climáticas fueron desfavorables, ayer mejoró
la visibilidad del área para que se pudiesen integrar las dos aeronaves y
brigadas de otras regiones para combatir el siniestro.
Los
aviones –un AirTractor y un FireBoss (avión anfibio)– tienen una
capacidad de lanzamiento de tres mil litros de agua. Ambos se suman al
helicóptero que tiene capacidad de 900 litros. También se intenta
contener el fuego con excavadoras, tres bulldozers, dos skidders, un cargador frontal y dos camiones aljibes.
De
acuerdo a un comunicado de Conaf, “la continuidad de la vegetación y
las condiciones climáticas han dificultado las labores de combate. El
sábado fue particularmente complejo por la alta nubosidad y falta de
visibilidad que impidieron la operación aérea”.
Sin embargo, el cielo en Tierra del Fuego se despejó este domingo y permitió que las aeronaves pudiesen operar.
Las
estrategias implementadas para abordar este incendio por tierra tienen
como objetivo el establecer las líneas cortafuegos, por lo que a las
brigadas terrestres se les sumó la maquinaria necesaria y así poder
detener el avance de este siniestro.
Cabe
resaltar también que la operación aérea incluye el lanzamiento de agua y
de líquido retardante, el cual ayuda a ampliar la línea de cortafuegos y
permitir que los brigadistas las refuercen.
Despliegue interinstitucional
De
acuerdo a la Armada, cerca de 1.000 funcionarios se han desplegado en
Tierra del Fuego para combatir el siniestro. Los efectivos pertenecen al
Gobierno Regional, municipios de Magallanes y la Onemi, entre otras
instituciones.
En
la mañana de ayer, la Armada desplegó funcionarios del Destacamento de
Infantería de Marina “Cochrane” para apoyar a brigadistas de Conaf y
operar la cocina de campaña del Ejército.