Por
casi tres semanas las carreras de Ingeniería Comercial y de Auditoría
de la Universidad de Magallanes (UMAG) estuvieron en paro, buscando que
las autoridades universitarias lleven a cabo cambios profundos respecto
de dos profesores.
Los
estudiantes denunciaban que uno de los docentes no asistía a clases y
cuando lo hacía solamente estaba 20 minutos y lo acusaban de aprobar
alumnos sin que estos fueran sometidos a ningún tipo de evaluación. La
otra profesora fue acusada de humillar a quienes asistían a sus clases,
de igual forma aseguran que perjudicaba deliberadamente a las personas
con las cuales no lograba una buena relación.
Debido
a la complejidad de la situación y su gravedad, el viernes pasado las
autoridades de la UMAG se reunieron con los alumnos de Ingeniería
Comercial y de Auditoría para llegar a algún tipo de acuerdo. Las
conversaciones fueron fructíferas, ya que tras el encuentro los
estudiantes decidieron deponer el paro.
Según
explicó una de las delegadas, Camila Berger, la propuesta de la
universidad era aceptable y de cierta manera cumplía con el objetivo de
la movilización, el cual era que ambos profesores fueran destituidos.
Sin embargo, los dos profesionales deberán acudir a una capacitación y
superarla con nota 6, para poder retomar sus funciones como profesores.
De igual manera, la dirigenta estudiantil explicó que ambos educadores
no podrán enseñar a ninguna de las generaciones actuales y deberán
esperar una nueva llegada de universitarios. De igual forma está
considerada una disculpa pública a quienes se vieron afectados por su
actuar.
Berger
aseguró que este fue el ofrecimiento de la universidad y que ellos
aceptaron, por lo tanto retomarán sus clases el 23 de septiembre. En
caso de que no se cumplan algunas de las condiciones, aseguró que retomarán la movilización.
David Fernández – dfernandez@elpinguino