En la jornada de ayer, parte de los 23 internos que forman parte del Centro de Educación y Trabajo (CET) fueron llevados hasta una multicancha pública ubicada en la población Domingo Espiñeira del sector surponiente de Punta Arenas, donde lamentablemente se encontraron con un panorama desalentador.
Botellas y latas de alcohol, basura, tierra y piedras en las graderías, así como en la cancha, además de peligrosos alambres sueltos en la reja perimetral, dificultaban realizar deportes.
Ante esto, y de manera voluntaria, los internos pidieron herramientas e insumos de limpieza a los gendarmes que los custodiaban, para así proceder pronta y directamente a intervenir la cancha en favor de la comunidad.
Finalmente, los privados de libertad pudieron realizar actividad deportiva en el recinto, acción ante la cual el mayor de Gendarmería ,Manuel Pinto Tejo, jefe de unidad del CET semiabierto de Punta Arenas, quiso destacar, “por ser un ejemplo de la disposición prosocial que demuestran estas personas que han accedido a la unidad en base al mérito y al trabajo duro en su superación personal”.
El CET semiabierto de Punta Arenas cuenta con diversos talleres, tales como panadería, estructuras metálicas, mueblería y mecánica, entre otros, espacios donde los internos desarrollan oficios que posteriormente pueden ejercer una vez que cumplen con sus condenas y se reintegran a la sociedad.