Tres investigadores chilenos y una británica emprendieron rumbo hacia la Antártica para realizar estudios sobre la planta foral Colobanthus quitensis, como parte de la Expedición Científica Antártica (ECA 53) que cada año lleva a cabo el Instituto Antártico Chileno (Inach).
Cada uno de los científicos realizará estudios específicos. Rasme Hirene, estudiará las posibles consecuencias del cambio climático en la flor antártica y su respuesta al estrés. “Voy a desarrollar mi tesis de magister en el estudio de Colobanthus quitensis y su respuesta al estrés por sequía cuando está con o sin hongos endófitos .Posteriormente compararé de acuerdo a las condiciones de disponibilidad de agua actual y la proyección de cambio climático que debería aumentar la disponibilidad de agua en un 30%. Además analizaré los parámetros fisiológicos y expresión de genes relacionados al estrés hídrico”, señaló.
La investigadora Camila Sandoval por su parte, estudiará el proceso de invasión del pasto de invierno (Poa annua) en el continente polar. “Pretendo evaluar el rol de los microorganismos del suelo como facilitadores del proceso de invasión de Poa annua en la Antártica. También aspiro a identificar cómo está influenciando el cambio climático en la invasión de esta gramínea en suelos antárticos, así poder tener información clara y precisa de cómo ocurrió el proceso de invasión para poder evitar invasiones futuras”.
Dentro de la expedición también se encuentra el doctor Ricardo Pérez, docente de la Universidad de Talca, que en su investigación postdoctoral aislará microorganismos (específicamente hongos) desde las plantas nativas de la Antártica para posteriormente ser testeada en plantas de interés comercial como el tomate o maíz. Así, se tratará de ver el efecto sobre la tolerancia a distintos tipos de estrés medioambientales como la sequía o salinidad, que es lo que afecta a la zona central de Chile, donde se concentra la mayor producción de estos cultivos. Para el investigador existe un interés de generar conocimiento en conservación en la Antártica y también poder aplicar sus resultados a la agricultura nacional.
Las investigaciones se encuentran inmersas dentro del proyecto de colaboración internacional y con financiamiento Inach: “Historia evolutiva de Colobanthus quitensis y sus microorganismos asociados: Implicancias para la comprensión de los patrones biogeográficos actuales, adaptación a cambios ambientales e interacciones con ciclos glaciales”, cuyo investigador principal es el doctor Marco Molina, docente de la Universidad de Talca, quien ya se encuentra en el continente blanco.