El
23 de noviembre de 2021 el Teniente Coronel de Carabineros Claudio
Andrés Landero Flores, quien se desempeña como Subprefecto del Depósito
Central de Armas, dependiente de la Prefectura de Control de Armas y
Explosivos de Carabineros OS-11, realizó una visita técnica a Punta
Arenas, junto otros tres funcionarios, con el objetivo de revisar el
trabajo de las Autoridades Fiscalizadoras.
De acuerdo
a una investigación de La Red publicada ayer, la comisión revisora
descubrió en dependencias de la Prefectura de Carabineros de Magallanes
armas con encargo de robo, un lanzacohetes, fuegos artificiales y
municiones de diverso calibre. La mayoría del armamento se descubrió en
una bóveda ubicada debajo de la ex Intendencia Regional de Magallanes, ahora edificio del Gobierno Regional.
La
inspección de la prefectura se realizó el 24 de noviembre. Lo primero
que revisaron fue una caja fuerte ubicada en la oficina de atención de
público, donde se ocultaba una pistola Smith and Wesson calibre 9 mm.
De
acuerdo al oficio que envió Carabineros al fiscal Fernando Dobson
–liberado por La Red–, el arma estaba con encargo por el delito de robo
en lugar no habitado en la Región de Valparaíso.
El
equipo de Landero extendió las diligencias hasta la bóveda de armas,
ubicada entre la prefectura y el edificio de la ex intendencia. Ahí se
encontraron con un lanzacohetes calibre 67 mm. antiblindaje. El oficio
señala que el armamento de guerra no mantiene número de causa, cadena de
custodia ni registro documental que acredite su procedencia.
Lo
que sí pudo rastrear Carabineros fue la procedencia de 36 fuegos
artificiales ocultos en la bóveda. El Juzgado de Policía Local de Punta
Arenas había ordenado su destrucción en 2018. Una funcionaria de la
Autoridad Fiscalizadora de la Prefectura de Carabineros de Magallanes se
excusó con que “los mantenía para efectuar campañas de prevención”.
En
la bóveda también descubrieron 20 cohetes lanzacabos, una caja de
cartón con 14 cargadores, una pistola, un revolver de fogueo y una serie
de municiones.
De
acuerdo a lo consignado por La Red, “lo que llama la atención es que
haya armas desde hace más de dos años, lo que deja en evidencia que las
revisiones periódicas no se realizaron, como lo establece la Ley de
Control de Armas y el reglamento de armamento y municiones, que señala
que se deben hacer revisiones periódicas una vez al mes o por lo menos
una vez al año”.
Tras
tomar conocimiento de la situación, el fiscal Dobson instruyó que el
arsenal levantado fuese fotografiado. Además, despachó una orden de
investigar al Servicio de Asuntos Internos (SAI) de Carabineros.