Los
hechos ocurrieron en el mediodía del sábado. El imputado concurrió al
recinto asistencial para instalarse un parche de pellet antialcohol.
Aguardaba su turno en la Unidad de Emergencia Hospitalaria, pero no
estuvo atento cuando dijeron su número y perdió su atención.
Los
funcionarios de salud le dijeron que debía sacar otro ticket y esperar
otra vez, pero el joven perdió el control. Se dirigió a la Unidad de
Siquiatría del hospital, donde destruyó un dispensador de gel y el
vidrio de una puerta.
Los guardias de seguridad lo redujeron y se comunicaron con Carabineros, que concretó la detención. El imputado quedó ayer a disposición del Juzgado de Garantía de Punta Arenas y lo formalizaron por daños simples.
Como
medida cautelar, el tribunal dispuso que el joven puede concurrir al
hospital, pero no debe acercarse a los funcionarios en términos
agresivos. Si eso ocurre, el joven arriesga ser procesado por desacato.