Joven que lucha contra cáncer “Esto ha cambiado mi vida y la de mi familia”

En conversación con Diario
El Pingüino, ayer la joven magallánica de 21 años, quien se encuentra en
Santiago luchando para recuperarse de un cáncer a la pierna, señaló que su vida
ha cambiado completamente.

Daniela Soto Alvarado, estudiante de
tercer año de Educación Parvularia en la Universidad de Magallanes, dijo que
“desde el jueves estoy internada en la Clínica de la Universidad Católica donde
entré a pabellón para colocarme el catéter, así que he andado apenas, ya que
esto molesta bastante. Estos últimos días me han hecho tres quimioterapias, y
he andado mejor que la primera que me tocó hacerla y salí súper mal”.

La joven agregó que la caída del pelo
la estaba dejando mal anímicamente por lo que decidió cortárselo. “Lo que más
me ha costado es el proceso de la caída del pelo, porque un día me levanté y
tenía tremendos pelones y la cama con mucho pelo, y decidí pelarme, porque el
hecho de verte así más te deprime y es lo menos que necesito ahora. Al
principio todo cuesta, pero ya me acostumbré”.

Respecto a la respuesta de la
comunidad ante el conocimiento de su enfermedad, Daniela se mostró asombrada
por el apoyo que ha recibido. “Lo que más me ha impresionado es que todos los
días estoy respondiendo mensajes a gente que conozco y que no conozco y que
nunca en mi vida he hablado con ellos y me envían mensajes de apoyo. Me
impresiona los eventos que están realizando. Uno que es de una región distinta,
acá en Santiago la gente es totalmente distinta, si te ven en silla de ruedas
les da lo mismo, no te dan el paso para nada, uno pregunta algo y no te
responden. Por eso, estoy muy agradecida a todos los que se han unido a esto, a
mi pololo y su familia y a mi papá que se ha movido mucho allá en Punta Arenas.
Lo que me da fuerzas es que en estos momentos todo lo que uno siembra tiene su
cosecha. Recién con mis 21 años y todo lo que demuestra la gente me dice que he
hecho bien las cosas. Todo esto me da fuerzas y ánimo ya que no te voy a mentir
que las quimios son difíciles, es como si un camión te hubiese pasado por
encima. Pero no voy a perder el ánimo y quiero recuperarme pronto y volver a mi
casa con mi familia”.

Estado
de salud

La joven estudiante  dijo respecto a su estado de salud: “me han
dicho que si sigo tolerando a la quimio mañana (hoy) podría irme de alta por
esta sesión. En comparación a la primera ahora estoy comiendo, ya que en la
primera sesión vomité todo. Acá llegué pesando 50 kilos y ahora peso 40, bajé
harto de peso. Después que te dan de alta, porque no siempre estoy
hospitalizada, fui al Centro del Cáncer, estaba bien con las plaquetas, a pesar
que ayer (viernes) las tenía más bajas y tuvieron que trasfundirme. Me dijeron
que ya programaron la primera operación a la rodilla y después vienen dos
operaciones más por la metástasis que tengo en los dos pulmones, eso es lo que
me tiene preocupada porque después te dejan con drenaje y luego seguir con la
quimioterapia, así que lo único que tengo es fe y seguir adelante pensando que
todo esto va a salir bien”

Estudios

Daniela Soto, que cursa el tercer año
de Educación Parvularia, indicó que “el otro año quizá deba congelar, sin
embargo, la jefa de carrera envió una solicitud al rector y vicerrector de la
UMAG para que pueda terminar el semestre online y tengo una profesora que
constantemente viaja y me tomaría las pruebas. No quiero atrasarme y me ha ido
súper bien y el otro año me licenciaba en educación. Hasta el momento tengo el
apoyo de la universidad, ya que la solicitud fue aceptada y envían trabajos
además que me alargaron el semestre, así rendiré las pruebas”.

Diagnóstico

La joven recordó cómo se percató de la
enfermedad que padece. “Este dolor comenzó hace unos seis meses atrás, y como
pertenezco a un grupo de baile empecé con un malestar, lo que atribuí al
entrenamiento y a la fatiga. Como no paro entre los estudios y entrenamientos
pensé que era eso. La primera semana de septiembre caí en cama y como el cuerpo
no está acostumbrado a descansar y ese día me empezó un dolor insoportable, me molestaba
hasta el roce de las sábanas y era tan fuerte el dolor que me llevaron al
Hospital Naval y la rodilla estaba un poco hinchada Me dijeron que era un
problema de ligamento interno, pero con sesiones de kinesiólogo se iba a
recuperar. Antes de empezar las sesiones de kine viajé a Viña del Mar donde una
amiga. Nos tocó el terremoto del 18 de Septiembre. La gente comenzó a correr y
mi amiga me tomó de la mano para arrancar y yo quedé agarrotada en medio de la
calle con un tremendo dolor. Al volver a Punta Arenas fui a otro doctor que
debía hacerme una resonancia, la que arrojó que tenía un tumor en la rodilla y
que debía viajar de urgencia a la Clínica de la Católica. Al llegar acá me
internaron de inmediato porque  con el
dolor era imposible dormir. Desde que me vine me realizaron la biopsia y cada
21 días tengo que hacerme la quimio”.

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