Magallanes siempre lidera las
tasas de obesidad y sobrepeso a nivel nacional, por ello que para el sector
salud se ha tornado una preocupación importante el realizar medidas de prevención,
de tal manera de reducir estos problemas
que aquejan a gran parte de la población magallánica.
Datos Nutricionales del 2016,
entregados por la seremi de Salud Magallanes, a través del departamento de
Estadística e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud, revelan la
complicada situación en que se encuentra la región con respecto a este tema.
En el caso de los niños menores
de 6 años, la tendencia regional de obesidad es de 13.6% y en sobrepeso de
26.4%, lo que se encuentra por sobre la media nacional de 11.3% y 23.1%
respectivamente. La tasa de Magallanes de niños con riesgo de desnutrición es
de 2.3% y está por debajo de la tasa país de 2.7%. Los niños con estado
nutricional normal se ubican por debajo del promedio nacional con un 57.6% versus
un 62.5%.
Por otra parte, se observa que el
porcentaje de gestantes obesos en Magallanes es de un 31.9%, lo que está por
sobre 0.5 puntos de la media nacional. La población bajo control con estado
nutricional normal es de 33.6%, ubicándose por sobre la tasa país de 32.1%. La
distribución de gestantes bajo peso es de 4.1% y está levemente por debajo del
promedio de la nacional con un 4.3%. En relación al sobrepeso, la tasa es de
30.5%, 1.7 puntos bajo el promedio país.
En personas entre 15 y 64 años,
la tasa de obesidad regional es de 32.3%, 1.4 puntos porcentuales por sobre el
promedio nacional, que fue de 30.9%. La población bajo control con estado
nutricional normal es de 26.7%, ubicándose por debajo de la tasa país, que
presentó un 27.9%. La distribución de personas con sobrepeso fue de 40.3%,
cifra similar al promedio país (40% ) y se observa que la tasa de bajo peso
regional de 0.7% es inferior a la tasa nacional de 1.2%.
Por último, en los adultos
mayores de más de 65 años, se observa
que la tasa de obesidad en la región es del orden del 34.6 % y está por sobre
el promedio nacional de 24.3%. La población con estado nutricional normal es de
un 29.8%, ubicándose muy por debajo de la tasa país, que presentó un 37.4%. Los
usuarios con sobrepeso fueron de 30.1%, lo que fue superior al promedio país
que tuvo un 29.1%. Es importante señalar, que la tasa de obesidad regional es
mayor a la tasa de personas con estado nutricional normal.
Por los datos anteriormente
señalados, es importante tener mayor información de la realidad de la región y
los cuidados que deben tener los magallánicos para intentar controlar estas
cifras bastante preocupantes para la salud. Por ello, se decidió conversar con
la encargada de Nutrición de la seremi de Salud, María Soledad González, para
ahondar en esta temática.
¿Cómo está la región en cuanto a obesidad y sobrepeso?
“Nosotros siempre estamos
liderando las cifras de obesidad a nivel nacional, siempre nos mantenemos entre
el primer y segundo lugar. Particularmente con los niños menores de 6 años
estamos en segundo lugar a nivel nacional, lista que encabeza la región de
Aysén. Durante estos años nosotros hemos visto que la curva a tendido un poco a
aplanarse en la obesidad para este grupo de niños, pero siempre hay una pequeña
tendencia hacia al alza, pero dentro del porcentaje. La idea obviamente es
lograr romper con esta tendencia y poder empezar a disminuir estas cifras
porque esto se traduce en una mala nutrición para toda la vida”.
¿Cuál es el rango etario que
presenta mayor obesidad y sobrepeso?
“Es transversal a todos los
grupos. Tenemos altas tasas de obesidad en adulto y adulto mayor y en niños
menores de seis años, pero también en gestantes. O sea, en todos los grupos
nosotros estamos con tasas altísimas de obesidad”.
¿Es Magallanes una región obesa?
“Sí, absolutamente, porque tiene
gran parte de su población dentro de esta categoría”.
¿Cuáles son los mayores factores de riesgo en la región?
“Se conjugan varias cosas. De
partida están los malos hábitos alimentarios. Tenemos alimentos con alta
densidad calórica dentro de nuestros hábitos alimenticios y una baja ingesta de
frutas y verduras, eso es un factor. Otro factor que está afectando es la baja
tasa de lactancia materna. La lactancia materna es la mejor alimentación que puede
recibir el niño cuando nace, hasta los seis meses de manera exclusiva. Si por
alguna condición esto no ocurre, habitualmente estos niños suelen tener más
tendencia al sobrepeso, que los niños alimentados con lactancia materna. Es
decir, un riesgo para tener obesidad es no haber sido alimentado con lactancia
materna. Otro factor es el gran sedentarismo que hay en esta región. Hay
encuestas que dicen que efectivamente Magallanes es una región que se mueve
poco y esto no es algo exclusivo de acá, sino que también es un efecto país y
que está muchas veces condicionado por el clima. Los magallánicos nos hemos ido
desadaptando a nuestro clima y estamos mucho más tiempo dentro de casa y no
tanto afuera como antiguamente se hacía. En Punta Arenas antes se caminaba
mucho más de lo que se camina ahora y el hecho de practicar deporte también”.
¿El clima afecta en la obesidad?
“No, lo que pasa es que hay una
sensación de necesitar más comida por las temperaturas bajas, pero es parte de
la cultura. Son hábitos que están establecidos culturalmente, pero no afecta
del punto de vista psicológico. Es sólo la sensación de aumentar la
alimentación, pero hoy por hoy eso no se justifica porque tenemos casas
calefaccionadas, andamos en auto. Tal vez en otros tiempo podría ser, pudiese
ser una necesidad o una respuesta fisiológica adaptativa al clima, pero hoy ese
efecto no es justificación”.
¿Cómo se puede prevenir la obesidad?
“Hay que comenzar por lo natural,
que es lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y después prolongarlo
lo más que se pueda. Tratar de no incorporar precozmente la alimentación sólida
a los niños, sino que a partir de los seis meses. Todo parte desde los niños.
Tratar de no incorporar productos como azúcar de manera temprana. En la gente
más adulta incorporar alimentos más saludables. Dentro de las preparaciones,
tratar de consumir más verduras, más pescados, más legumbres, evitar las
frituras, disminuir tal vez el consumo de papas, que es un aportador importante
de calorías y un producto que tiene alto índice glicémico. Obviamente movernos
más, tratar de hacer más actividad física y tratar de sacar a los niños de los
juegos adentro de casa, alejarlos un poco del computador y hacer caminatas,
tratar de moverse más. Ni siquiera va en el hecho de practicar deporte, sino el
movimiento. El andar en bicicleta, el caminar, optar por subir las escaleras,
entre otras cosas. Aquí la alimentación saludable y la actividad física van de
la mano para el éxito de un buen estado nutricional y de salud”.