“Mire como está esto, siendo que es un sector tan hermoso, con
una vista privilegiada”, nos dice un peatón que se identificó solamente como
Luis, al mostrar la basura que luce el entorno del Cerro de la Cruz.
Todos los receptáculos están llenos de basura. Botellas de
licor y cerveza la llevan. Lamentablemente la gente confunde el objetivo de
estos tachos. Cuando el Serviu ejecutó el proyecto de hermoseamiento del sector
jamás los visualizó como basureros, en lo que finalmente los terminó
transformando el público.
Las bancas y muros del Cerro de la Cruz lucen todas rayadas.
Esta mañana pudimos apreciar bolsas negras de basura destruídas por el accionar
de los perros callejeros, buscando comida. Un ciclo que se repite
constantemente.
No es el mejor panorama para un lugar que es visitado
diariamente por muchos turistas, que buscan la vista que presenta desde la
altura la ciudad para llevarse la gráfica del recuerdo que pasaron por Punta
Arenas.
(Texto y fotos : Edmundo Rosinelli)