De visita por Punta Arenas en diversas actividades, Felipe Riesco Eyzaguirre, subsecretario del Medio Ambiente conversó con Diario El Pingüino de diversos temas tanto nacionales como regionales.
-¿Cómo evalúa la imagen de Chile finalizada ya la COP25?
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“En la COP había muchas expectativas de lograr este acuerdo, pero
también esas expectativas se habían generado falsamente en el sentido
que en las COP, por el sistema que tienen como adopción de acuerdos con
198 países que deben tomar por unanimidad las resoluciones, siempre ha
sido un tema el poder llegar a acuerdo. Desde el Acuerdo de París que se
viene buscando el cómo implementará el libro de reglas del Acuerdo,
entonces no es novedad las dificultades que existen. Por mucho que todos
hayan tenido la intención de llegar, la expectativa hay que siempre
sostenerla sobre la base de antecedentes concretos, la ministra siempre dijo que era un terreno difícil, había que negociar con mucha gente”.
-¿Cómo ve a la ministra tras las críticas al término del evento?
-“Humanamente
a nadie le gusta recibir críticas en ningún ámbito o actividad que uno
desarrolle, por lo tanto, duelen esas críticas, pero a la vez la
ministra está muy tranquila y consciente que hizo un trabajo que es de
medios y no de resultados”.
-Un tema recurrente a nivel nacional son las “zonas de sacrificio”, ¿Cómo aborda el ministerio este reto?
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“En materia ambiental hay muchas quejas porque históricamente ha habido
problemas en algunos lugares llamados ‘zonas de sacrificio’, pero esto
obedece a un modelo de desarrollo industrial que el país decidió optar
en el año 39 (1939) con la creación de la Corfo. Con la
industrialización, se generó un montón de empresas de fundición. Tenemos
una riqueza enorme minera, pero esto trae sin duda muchos problemas
ambientales no solo en cambio climático, sino porque también emiten
contaminantes locales, en estos temas hemos ido avanzando. El gobierno
ha sido un verdadero promotor de normas de calidad y emisión que permite
regular las principales fuentes contaminantes del país”.
-Acá
en la región, se ha generado una constante polémica por Mina Invierno.
El proceso se encuentra en la Corte de Apelaciones, ¿Cuál ha sido la
postura del gobierno en este tema?
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“Mina Invierno obtuvo su resolución de calificación ambiental donde se
comprometía a no realizar tronaduras. Con el tiempo se dieron cuenta que
el mineral era más duro y llegaron al estándar donde la forma en que
trabajaban no podía seguir y solicitaron la autorización para modificar
su permiso y realizar las tronaduras, lo cual fue objetado por algunas
personas y ONG de la zona porque estimaban que las tronadura iba a
generar perjuicio sobre todo en el material arqueológico que hay ahí. En
definitiva, se aprobó por la comisión de evaluación, después por
comité, el ministro lo ratificó y la reclamación del Tribunal Ambiental
estimó que efectivamente había una afectación al material
arqueológico”.
-¿La normativa ambiental estaba dentro de los parámetros solicitados por el Ministerio?
-“El
gobierno estimó que cumplían con la normativa ambiental y que el cambio
se podía realizar y por eso se dio la autorización correspondiente.
Ahora en un Estado de Derecho, tenemos que entender que estamos
sometidos a la revisión de los actos por parte de la judicatura y ellos estimaron
que no se cumplía con ese fin que tanto el gobierno como la empresa
estimaban que era el mejor cuidado de los restos paleobotánicos”.
-¿Cómo ven la judicialización del caso en la Corte Suprema?
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“La empresa en su derecho, acudió a la Corte Suprema y yo esperaría
confiado en el dictamen, son las reglas del juego en un Estado de
Derecho democrático”.
-Respecto de la Ley de Humedales Urbanos que está entrando en vigencia, ¿De qué forma se va a obtener la mayor protección, por ejemplo para el Humedal Tres Puentes?
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“Adicional a lo buena que es la ley de Humedales Urbanos, que son los
que sufren mayor riesgo por el desarrollo urbano de cada comuna, es una
herramienta de descentralización tremenda. Lo que hace esta ley es
entregarle a las distintas municipalidades la autonomía para decidir los
niveles de protección y las obras que se puedan realizar”.
-¿Entonces será en este caso la Municipalidad la que sea el primer ente fiscalizador y permisivo para el desarrollo urbano cercano al Humedal?
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“La realidad de muchos municipios es muy dispar. Por ejemplo, Valdivia
está lleno de humedales y si yo protegiera a raja tabla cualquier
humedal, probablemente en Valdivia nunca podría pasar la fibra óptica o
tener una doble vía o hacer un sinfín de obras de infraestructura que no
per se son dañinas al humedal y que
adoptando las medidas de mitigación que corresponden se podrían llevar a
cabo, con esto quisimos dejar una señal fuerte de descentralización y
que cada municipio solicite la protección del humedal y que en conjunto con nosotros defina qué se puede y qué no se puede realizar, así que efectivamente, cada municipio velará por la protección de los humedales que considere necesarios”.